22 SI (história - Srimad-Bhagavatam) O Surgimento do Srimad-Bhagavatam (2200) (pm)1
Suta Gosvami
(extracto de los capítulos 4 y 5 del primer canto del Srimad-Bhagavatam)

Cuando le solicitaron a Suta Gosvami que describiera la forma en que surgió el Srimad-Bhagavatam, éste relató la condición mental de Vyasadeva ante la llegada de Kali-yuga y su diálogo con el grandioso Narada Muni.

Cuando el segundo milenio se superpuso sobre el tercero, nació el gran sabio [Vyasadeva], engendrado por Parasara en el vientre de Satyavati, la hija de Vasu. Una vez, él [Vyasadeva], mientras salía el Sol, realizó su ablución matutina en las aguas del Sarasvati y se sentó a solas a concentrarse. El gran sabio Vyasadeva vio anomalías en los deberes del milenio. Esto ocurre en la Tierra en diferentes eras, como resultado de fuerzas inadvertidas que aparecen en el transcurso del tiempo.

El gran sabio, que estaba plenamente dotado de conocimiento, pudo ver con su visión trascendental el deterioro que sufriría todo lo material como resultado de la influencia de la era. Él también pudo ver que, en general, la gente infiel tendría una vida de duración reducida, y sería impaciente debido a la falta de bondad. Por lo tanto, se puso a reflexionar, pensando en el bienestar de los hombres de todos los niveles y órdenes de vida. Él vio que los sacrificios que se mencionan en losVedas eran medios por los cuales se podían purificar las ocupaciones de la gente. Y, para simplificar el proceso, dividió en cuatro partes el único Veda que existía, con objeto de difundirlas entre los hombres. Las cuatro divisiones de las fuentes originales del conocimiento [los Vedas] se pusieron por separado. Mas los hechos históricos y las historias auténticas que se mencionan en los Puranas, se denominan el quinto Veda.

Después de que los Vedas fueron divididos en cuatro partes, Paila Ṛṣi se convirtió en el profesor del g Veda, Jaimini se convirtió en el profesor del Sama Veda, y únicamente Vaisampayana llegó a ser glorificado por el Yajur Veda.

Al Sumantu Muni Angira se le confió el Atharva Veda, al cual se consagró muy seriamente. Y a mi padre, Romaharṣaṇa, se le confiaron los Puranas y los registros históricos. A su vez, todos estos sabios eruditos les dieron a sus muchos discípulos, discípulos de sus discípulos, y discípulos de los discípulos de sus discípulos, losVedas que les habían sido confiados, y así llegaron a existir las respectivas ramas de los seguidores de los Vedas.

Así pues, el gran sabio Vyasadeva, quien es muy bondadoso con las masas ignorantes, editó los Vedas de manera que pudiesen ser asimilados por los hombres poco intelectuales. Movido por la compasión, el gran sabio pensó que era prudente que esto les permitiera a los hombres alcanzar la meta suprema de la vida. Por consiguiente, recopiló la gran narración histórica denominadaMahabharata, para las mujeres, los trabajadores y los amigos de los nacidos por segunda vez.

¡Oh, brahmanas nacidos por segunda vez!, aunque él se dedicó a trabajar por el bienestar de toda la gente, aun así su mente no estaba satisfecha. Así pues, el sabio, estando insatisfecho de todo corazón, comenzó de inmediato a reflexionar, debido a que conocía la esencia de la religión, y dijo para sí: “Bajo estrictos votos disciplinarios y sin pretensiones he adorado a los Vedas, al maestro espiritual y al altar de sacrificios. Además, he acatado las disposiciones, y he enseñado el significado de la sucesión discipular mediante la explicación del Mahabharata, con lo cual incluso las mujeres, los sūdras y los demás [los amigos de los nacidos por segunda vez] pueden ver el sendero de la religión.

Me estoy sintiendo incompleto, aunque yo mismo estoy plenamente equipado con todo lo que exigen los Vedas. Puede que esto se deba a que no señalé de manera específica el servicio devocional al Señor, servicio que les es querido tanto a los seres perfectos como al infalible Señor”.

Como se dijo antes, Narada llegó a la cabaña de Krishna-dvaipayana Vyasa, situada a orillas del Sarasvati, justo cuando Vyasadeva se lamentaba de sus defectos. Ante la auspiciosa llegada de Sri Narada, Sri Vyasadeva se levantó respetuosamente y lo adoró, ofreciéndole la misma veneración que se le ofrece a Brahmaji, el creador.

El sabio entre los dioses [Narada], sentado cómodamente y aparentemente sonriendo, le habló al rsi entre los brahmanas [Vedavyasa]: “¿Te satisface identificarte con el cuerpo o la mente como si éstos fueran objetos de autorrealización? Tus preguntas fueron completas y tus estudios también se cumplieron a cabalidad; y no hay duda alguna de que has preparado una obra grande y maravillosa, el Mahabharata, que está colmada de toda clase de secuencias védicas elaboradamente explicadas. Tú has delineado por completo el tema del Brahman impersonal, así como también el conocimiento que de allí se deriva. ¿Por qué habrías de estar descorazonado a pesar de todo eso, creyendo que estás perdido, mi querido prabhu?”

Sri Vyasadeva dijo: “Todo lo que has dicho de mí es completamente cierto. A pesar de todo eso, no estoy tranquilo. Por consiguiente, te pregunto cuál es la causa fundamental de mi insatisfacción, pues tú eres un hombre de conocimiento ilimitado, por ser el vástago de aquel [Brahma] que nace por sí solo [sin padre ni madres mundanos]. ¡Mi señor!, todo lo misterioso te es conocido, porque tú adoras al creador y destructor del mundo material y sustentador del mundo espiritual, la Personalidad de Dios original, quien es trascendental a las tres modalidades de la naturaleza material. Tal como el Sol, Vuestra Merced puede viajar a todas partes de los tres mundos, y como el aire, puede penetrar en la región interna de todos. Por eso, eres como la Superalma que está dentro de todo. Por favor, busca entonces la deficiencia de que adolezco a pesar de estar absorto en la trascendencia bajo votos y regulaciones disciplinarias”.

Sri Narada dijo: “Tú no has difundido de hecho las sublimes e inmaculadas glorias de la Personalidad de Dios. Aquella filosofía que no satisface los trascendentales sentidos del Señor, se considera que carece de valor. Aunque tú, gran sabio, has descrito muy ampliamente los cuatro principios que comienzan con las acciones religiosas, no has descrito las glorias de Vasudeva, la Personalidad Suprema. Las personas santas consideran que aquellas palabras que no describen las glorias del Señor, que es el único que puede santificar la atmósfera del universo entero, son como un lugar de peregrinaje para cuervos. Puesto que las personas completamente perfectas son habitantes de la morada trascendental, no encuentran allí ningún placer. Por otro lado, aquella literatura que está colmada de descripciones acerca de las glorias trascendentales del nombre, la fama, las formas, los pasatiempos, etc., del ilimitado Señor Supremo, es una creación diferente, llena de palabras trascendentales destinadas a ocasionar una revolución en las vidas impías de la mal dirigida civilización de este mundo. Esa clase de obras literarias trascendentales, aunque están compuestas de una manera imperfecta, las oyen, las cantan y las aceptan los hombres purificados que son completamente honestos.

El conocimiento acerca de la autorrealización, aunque esté libre de toda atracción material, no se ve bien si está desprovisto de un concepto acerca del Infalible [Dios]. ¿De qué sirven, entonces, las actividades fruitivas, que naturalmente son dolorosas desde el mismo comienzo y transitorias por naturaleza, si no se utilizan para el servicio devocional del Señor?”.

“¡Oh, Vyasadeva!”, continuó Narada, “tu visión es completamente perfecta. Tu buena fama es inmaculada. Tú eres firme en los votos y no te apartas de la verdad. Y por eso, en estado de trance, puedes pensar en los pasatiempos del Señor, para que la gente en general se libere de todo cautiverio material. Todo lo que quieras describir que sea de una visión que se aparte del Señor, simplemente reacciona, con diferentes formas, nombres y resultados, de manera de agitar la mente, tal como el viento agita un bote que no tiene un lugar donde apoyarse. La gente en general tiene la inclinación natural a disfrutar, y tú la has animado a eso en nombre de la religión. En verdad, esto se condena y es muy irrazonable. Debido a que ellos se guían por tus instrucciones, aceptarán esas actividades en nombre de la religión, y poco les importarán las prohibiciones.

El Señor Supremo es ilimitado. Sólo una personalidad muy experta, retirada de las actividades de la felicidad material, merece entender este conocimiento acerca de los valores espirituales. Por consiguiente, a aquellos que no están tan bien situados debido al apego material, Vuestra Merced les debe mostrar el proceso de la comprensión trascendental, a través de las descripciones de las actividades trascendentales del Señor Supremo”.

“¡Oh, Muni!”,  continuó Narada, “en el último milenio nací como el hijo de cierta sirvienta dedicada al servicio de brahmanas que estaban siguiendo los principios del Vedanta. Cuando ellos se hallaban viviendo juntos durante los cuatro meses de la estación lluviosa, yo estaba dedicado a su servicio personal. Aunque esos seguidores del Vedanta eran imparciales por naturaleza, me bendijeron con su misericordia sin causa. En lo que a mí respecta, poseía control de mí mismo, y a pesar de que era un niño, no sentía ninguna atracción por los juegos. Además, no era travieso, y no hablaba más de lo necesario. Sólo una vez, con el permiso de ellos, tomé los remanentes de su comida, y, por hacerlo, todos mis pecados fueron erradicados de inmediato. Ocupado de esa manera, mi corazón se purificó, y en ese momento la naturaleza misma del trascendentalista se me hizo atractiva.

¡Oh, Vyasadeva!, en medio de esa asociación y por la misericordia de esos grandes vedantistas, pude oírlos describir las atractivas actividades del Señor Krishna. Y escuchando así atentamente, mi gusto por oír hablar de la Personalidad de Dios aumentó a cada paso. ¡Oh, gran sabio!, en cuanto probé un poco de la Personalidad de Dios, mi atención por oír hablar del Señor se volvió resuelta. Y a medida que mi gusto se desarrollaba, pude comprender que sólo por mi ignorancia había aceptado coberturas burdas y sutiles, pues tanto el Señor como yo somos trascendentales”.

“Así pues, durante dos estaciones – la estación lluviosa y el otoño – , tuve la oportunidad de oír a esos sabios de gran alma cantar constantemente las inmaculadas glorias del Señor Hari. Cuando el flujo de mi servicio devocional comenzó a manar, las coberturas de las modalidades de la pasión y la ignorancia se disolvieron. Yo estaba muy apegado a esos sabios, tenía un comportamiento sencillo, y todos mis pecados fueron erradicados en el servicio a ellos. En mi corazón, yo tenía una gran fe en ellos. Yo había subyugado los sentidos, y con la mente y el cuerpo estaba siguiendo a los sabios estrictamente. Mientras se marchaban, esos bhakti-vedantas, que son muy bondadosos con las almas pobres de corazón, me instruyeron en lo referente a esa materia más confidencial de todas, que es instruida por la propia Personalidad de Dios.

Mediante ese conocimiento confidencial, pude entender claramente la influencia de la energía del Señor Sri Krishna, el creador, sustentador y aniquilador de todo. Por el hecho de saber eso, uno puede regresar a Él y conocerlo personalmente”.

“¡Oh, Brahmana Vyasadeva!”, prosiguió Narada, “ los eruditos han decidido que el mejor remedio para eliminar todos los problemas y sufrimientos, consiste en dedicar al servicio del Señor Supremo, la Personalidad de Dios [Sri Krishna], todas las actividades de uno. ¡Oh, buen alma!, ¿no es cierto que una cosa aplicada terapéuticamente, cura una enfermedad que ella misma ha causado?

Así que, cuando todas las actividades del hombre se dedican al servicio del Señor, esas mismas actividades que ocasionaron su cautiverio perpetuo, se vuelven las destructoras del árbol del trabajo. Cualquier trabajo que se haga aquí, en esta vida, para la satisfacción de la misión del Señor, se llama bhakti-yoga, o amoroso y trascendental servicio que se le presta al Señor, y lo que se denomina conocimiento se vuelve un factor concomitante. Mientras se desempeñan deberes conforme a la orden de Sri Krishna, la Suprema Personalidad de Dios, uno se acuerda constantemente de Él, de Sus nombres y de Sus cualidades. Cantemos las glorias de Vasudeva, así como también de Sus extensiones plenarias, Pradyumna, Aniruddha y Sankarsana. Así pues, es un verdadero vidente aquel que adora en la forma de la trascendental representación sonora, a la Suprema Personalidad de Dios, Vishnu, quien no tiene forma material. ¡Oh, brahmana!, así pues, el Supremo Señor Krishna me dotó primero del conocimiento trascendental acerca del Señor, tal como se inculca en las partes confidenciales de los Vedas, luego me dotó de las opulencias espirituales, y después, de Su íntimo servicio amoroso.

Así que, describe por favor las actividades del Todopoderoso Señor que has aprendido con tu vasto conocimiento de los Vedas, pues eso satisfará los anhelos de grandes eruditos, y al mismo tiempo mitigará los sufrimientos de las masas de gente común, que siempre están padeciendo los tormentos materiales. En verdad, no hay otra manera de escaparse de esos sufrimientos”.

 

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