Glorious-Sri-Advaita-Acarya-is-the-reason-for-Lord-Caitanyas-advent-to-the-material-world

Krishnadasa Kaviraja Gosvami
(Extractos del tercer capítulo del Madhya-lila, de la obra Sri Caitanya-caritamrita)

Engañado por Nityananda Prahbu, Sri Caitanya Mahaprabhu caminó durante tres días seguidos por Radha-desa pensando que estaba en Vrindavana. Advaita Acarya aprovechó la oportunidad y llevó al Señor a Su casa, y durante varias tardes, hubo una multitudinaria celebración de sankirtana en casa de Advaita Prabhu.

Después de entrar en la orden de sannyasa, Sri Caitanya Mahaprabhu decidió ir a Vrindavana y ocuparse por entero y exclusivamente en el servicio de Mukunda en un lugar solitario. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu emprendió el camino de Vrindavana, se Le manifestaron todos los signos de éxtasis, y no sabía en qué dirección iba, ni si era de día o de noche. Nityananda Prabhu, Candrasekhara y Prabhu Mukunda Le siguieron.

Mientras Sri Caitanya Mahaprabhu pasaba por Radha-desa, todos los que veían Su éxtasis exclamaban: “¡Hari! ¡Hari!”. Al cantar esto con el Señor, toda la infelicidad de la existencia material disminuía. Sri Caitanya Mahaprabhu les bendijo entonces a todos, diciéndoles que eran plenamente afortunados. De ese modo les alabó, y sintió que para Él era un gran éxito el que hubieran cantado el santo nombre del Señor Hari.

Llamando aparte a los niños y contándoles una historia razonable, Nityananda Prabhu les dio la siguiente instrucción: “Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu os pregunte por el camino de Vrindavana, en lugar de decírselo, indicadle, por favor, el camino de la orilla del Ganges.”

Cuando el Señor Caitanya Mahaprabhu les preguntó por el camino de Vrindavana, los niños Le indicaron el camino de la orilla del Ganges, y el Señor, en éxtasis, siguió esa dirección. Mientras el Señor caminaba por la orilla del Ganges, Sri Nityananda Prabhu pidió a Acaryaratna (Candrasekhara Acarya) que fuese inmediatamente a casa de Advaita Acarya. Sri Nityananda Gosvami le dijo: “Voy a llevar a Sri Caitanya Mahaprabhu por la orilla del Ganges hasta Santipura. Asegúrate de que Advaita Acarya esté allí, en la orilla, con una barca. Después de eso, Yo iré a la casa de Advaita Acarya, y tú debes ir a Navadvipa y regresar con madre Saci y todos los demás devotos.”

Después de enviar a Acaryaratna a casa de Advaita Acarya, Sri Nityananda Prabhu Se presentó ante el Señor Caitanya Mahaprabhu para hacerle saber que había llegado. Sri Caitanya Mahaprabhu estaba en éxtasis, y preguntó a Nityananda Prabhu adónde iba. Nityananda Le contestó que iba con Él hacia Vrindavana. Cuando el Señor preguntó a Nityananda Prabhu si faltaba mucho para llegar a Vrindavana, Nityananda contestó: “¡Mira! ¡Ahí está el río Yamuna!”. Diciendo esto, Nityananda Prabhu llevó a Caitanya Mahaprabhu cerca del Ganges, y el Señor, en Su éxtasis, tomó el río Ganges por el Yamuna.

Sri Caitanya Mahaprabhu ofreció reverencias y Se bañó en el Ganges. En ese momento sólo llevaba una pieza de ropa interior, sin ninguna otra prenda. Mientras Sri Caitanya Mahaprabhu permanecía allí sin más ropa, Sri Advaita Acarya llegó al lugar en una barca, trayendo consigo ropa interior seca y prendas de vestir. Al llegar, Advaita Acarya Se detuvo ante el Señor y Le ofreció Sus reverencias. Al verle, el Señor comenzó a preguntarse qué era todo aquello.

Todavía absorto en Su éxtasis, el Señor preguntó a Advaita Acarya: “¿Por qué has venido aquí? ¿Cómo sabías que estaba en Vrindavana?”. Advaita Acarya reveló a Sri Caitanya Mahaprabhu lo que estaba ocurriendo, diciéndole: “Allí donde Tú estés, ese lugar es Vrindavana. Es para Mí una gran fortuna el que hayas venido a la orilla del Ganges”.

Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces: “Nityananda Me ha engañado. Me ha traído a la orilla del Ganges y Me ha dicho que era el Yamuna”. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu acusó a Nityananda de haberle engañado, Srila Advaita Acarya dijo: “Nada de lo que Nityananda Prabhu Te ha dicho es falso. En verdad, acabas de bañarte en el río Yamuna”. Advaita Acarya explicó entonces que en aquel lugar el Ganges y el Yamuna fluían juntos. Por la parte oeste fluía el Yamuna, y por el lado oriental, el Ganges.

Advaita Acarya sugirió entonces a Caitanya Mahaprabhu que debía cambiarse y ponerse ropas secas, pues, como Se había bañado en el río Yamuna, el Señor tenía la ropa interior mojada. Advaita Acarya dijo: “Absorto en Tu éxtasis de amor por Krishna, llevas tres días seguidos ayunando. Por eso Te invito a Mi casa, donde Te pido que aceptes caridad. Ven conmigo a Mi casa. En Mi casa acabo de cocinar un puñado de arroz. Los guisos de verduras son siempre muy simples. No he preparado nada excepcional: unas verduras en su caldo y unas espinacas”.

Diciendo esto, Sri Advaita Acarya ayudó al Señor a subir a la barca y Le llevó a Su casa. Allí Advaita Acarya lavó los pies del Señor, sintiéndose por ello muy feliz. Primero, la esposa de Advaita Acarya cocinó toda la comida. Seguidamente, el propio Srila Advaita Acarya lo ofreció todo al Señor Vishnu. Había tres asientos, cubiertos con telas suaves. Todos los alimentos se ofrecieron al Señor Krishna, y el Señor estuvo muy complacido de tomarlos.

El sistema que se sigue es que, después de ofrecer alimentos, se celebra bhoga-arati. Advaita Prabhu pidió a los dos hermanos, el Señor Caitanya Mahaprabhu y Nityananda Prabhu, que fuesen a ver el arati. Los dos Señores y todos los allí presentes fueron a ver la ceremonia de arati. Después de celebrar arati para las Deidades del templo y de poner al Señor Krishna a descansar, Advaita Acarya salió para decir algo al Señor Caitanya Mahaprabhu.

Sri Advaita Prabhu dijo: “Mis queridos Señores, por favor, entrad en esta sala”. Los dos hermanos, Caitanya Mahaprabhu y Nityananda Prabhu, Se dirigieron entonces a tomar prasadam. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu entró en la sala, vio los tres platos que se habían preparado, y supo que los tres eran para Krishna. Sin embargo, no comprendió las intenciones de Advaita Acarya.

Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: “Sentémonos en esos tres lugares, y tomemosprasadam”.
Advaita Acarya, sin embargo, dijo: “Yo repartiré el prasadam”. Sri Caitanya Mahaprabhu pensó que los tres platos servidos eran lo que se iba a repartir; por eso pidió otras dos hojas de banano diciendo: “Tomemos un poquito de arroz y verduras”.

Advaita Acarya dijo: “Sentaos en estos dos sitios”. Tomándoles de las manos, Les hizo sentarse.

Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: “No es correcto que un sannyasi tome semejante variedad de comida. ¿Cómo va a controlar los sentidos si lo hace?” Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu Se negó a aceptar la comida que ya Le habían servido, Advaita Acarya dijo: “Por favor, deja de ocultarte. Yo sé quién eres, y conozco el significado secreto de Tu ordenación como sannyasa”. El Señor contestó: “De verdad, no puedo comer tanta cantidad”. Advaita Acarya pidió entonces al Señor que simplemente aceptase el prasadam sin más fingimientos. Si no podía comerlo todo, podía dejar el resto en el plato.

Ante esto, Advaita Acarya recordó a Caitanya Mahaprabhu lo mucho que comía en Jagannatha Puri. El Señor Jagannatha y Sri Caitanya Mahaprabhu son idénticos. Advaita Acarya señaló que en Jagannatha Puri Caitanya Mahaprabhu comía cincuenta y cuatro veces al día, tomando cada vez muchos cientos de potes de comida. Sri Advaita Acarya dijo: “La cantidad de alimentos que pueden comer tres personas, para Ti, no es ni un bocado. En proporción con eso, con lo que Te he servido no tienes ni para cinco bocados. He tenido la gran fortuna de que hayas venido a Mi hogar. Por favor, no hagas juegos de palabras. Ponte a comer y no hables más”.

Aunque Sri Caitanya Mahaprabhu pensaba que la cantidad de comida era enorme, Nityananda Prabhu, por el contrario, pensó que no daba ni para un bocado. Llevaba tres días ayunando y había tenido grandes esperanzas de romper el ayuno aquel día. En verdad, dijo: “Aunque Advaita Acarya Me ha invitado a comer, veo que hoy también es ayuno. Con tan poca cantidad de alimento, no tengo ni para llenarme la mitad del estómago”.

Advaita Acarya contestó: “Señor, Tú eres un mendicante que viaja haciendo peregrinajes. A veces comes frutas y raíces, y a veces simplemente sigues ayunando. Soy un brahmana pobre, y Tú has venido a Mi hogar. Por favor, date por satisfecho con la poca cantidad de comida que has recibido y abandona Tu mentalidad codiciosa.”

El Señor Nityananda Prabhu contestó: “Sea Yo quien sea, Tú Me has invitado. Por lo tanto, debes servirme tanto como quiera tomar”. Su Divina Gracia Advaita Acarya, al escuchar la afirmación de Nityananda Prabhu, aprovechó la oportunidad que Sus jocosas palabras Le daban y Le dijo lo siguiente: “Tú eres un paramahamsarechazado, que has entrado en la orden de vida de renuncia sólo para llenarte la barriga. Me doy cuenta de que Tu única ocupación es causar problemas a losbrahmanas”.

De ese modo, Nityananda Prabhu y el Señor Caitanya Mahaprabhu comieron y sostuvieron una jocosa conversación con Advaita Acarya. Después de comer la mitad de cada una de las preparaciones de verduras que Le habían servido, Sri Caitanya Mahaprabhu la dejaba y pasaba a la siguiente.

De nuevo hablando en broma, Nityananda Prabhu dijo: “Mi barriga aún no está llena. Por favor, llévate Tu comida. Ni siquiera la he tocado”. Tras decir esto, Nityananda Prabhu tomó un puñado de arroz y lo arrojó al suelo delante de Él, cómo si estuviera enfadado. Cuando dos o cuatro granos de aquel arroz tocaron Su cuerpo, Advaita Acarya comenzó a danzar de diversas formas, con el arroz todavía pegado al cuerpo.

Advaita Acharya In Ecstasy

Cuando los remanentes de Nityananda tocaron Su cuerpo, Advaita Acarya comenzó a danzar de diversas formas, con el arroz todavía pegado al cuerpo.

Advaita Acarya Se consideró purificado por el contacto de los remanentes de Paramahamsa Nityananda, y en broma, dijo: “Mi querido Nityananda, Yo Te he invitado, y en verdad he recibido los resultados. Tú no tienes casta ni dinastía establecidas. Eres un loco por naturaleza. Para hacer de Mí un loco como Tú, Me has arrojado los remanentes de Tu comida. Ni siquiera Te dio miedo el hecho de que Yo sea un brahmana”.

Nityananda Prabhu contestó: “Ésos son los remanentes de la comida del Señor Krishna. Si piensas que son remanentes comunes, has cometido una ofensa. Para anular esta ofensa, tendrás que invitar a Tu casa a un mínimo de cien sannyasis, y tendrás que darles de comer suntuosamente”.

Advaita Acarya contestó: “Jamás volveré a invitar a un sannyasi, pues ha sido unsannyasi quien ha arruinado todas Mis regulaciones brahmínicas smriti”.

Los habitantes de Santipura, al saber que el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu estaba en su pueblo, fueron inmediatamente a ver Sus pies de loto. La gente iba y venía con gran placer. No es posible calcular cuánta gente se reunió allí antes del fin del día. Al anochecer, Advaita Acarya dio comienzo al canto en congregación. Él mismo Se puso a danzar, y el Señor contempló como lo hacía.

Cuando Advaita Acarya comenzó a danzar, Nityananda Prabhu Le siguió. Haridasa Ṭhakura, muy complacido, también comenzó a danzar tras Él. Advaita Acarya dirigió el grupo de sankirtana y cantó ese verso con gran placer. Hubo manifestaciones de sudor extático, temblores, vellos erizados, lágrimas en los ojos y, a veces, sonidos estruendosos y bramidos.

En Su danza, Advaita Acarya a veces giraba sin parar y Se tomaba de los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu. Entonces Le decía lo siguiente. Sri Advaita Acarya decía: “Durante muchos días huiste de Mí haciéndote pasar por lo que no eras. Ahora Te tengo en Mi casa, y Te mantendré atado”. Diciendo esto, esa noche Advaita Acarya, con gran placer, prolongó el canto en congregación durante tres horas, danzando todo el tiempo sin parar.

Cuando Advaita Acarya danzaba de ese modo, el Señor Caitanya sentía amor extático por Krishna. Debido a Sus sentimientos de separación, crecían las olas y las llamas del amor. El Señor danzó durante tres horas como mínimo. A veces podían verse en Él los signos del éxtasis, como el placer, la tristeza y muchas otras olas de emociones de amor extático.

Durante diez días seguidos, Advaita Acarya continuó organizando banquetes y canto al anochecer. De ese modo sirvió al Señor sin hacer ningún cambio. Por la mañana, Candrasekhara llevó a Sacimata desde su casa en un palanquín, acompañada de muchos devotos. De ese modo fueron allí todos los habitantes de la ciudad de Nadia, mujeres, niños y ancianos incluidos. De modo que la multitud era cada vez mayor.

Todos cantaban los santos nombres de Hari y danzaban. De ese modo, el domicilio de Advaita Acarya se convirtió en Sri Vaikunṭha Puri. La gente venía a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu desde muchas otras aldeas cercanas, así como desde Navadvipa. A todos los que vinieron a ver al Señor desde las aldeas cercanas, y en especial desde Navadvipa, Advaita Acarya les dio un lugar donde alojarse, así como todo tipo de comestibles, durante muchos días. En verdad, lo organizó todo apropiadamente.

Prakashananda Sarasvati and His Disciples See Chaitanya Dancing Ecstatically

Durante varias tardes, hubo una multitudinaria celebración de sankirtana en casa de Advaita Prabhu.

Las provisiones de Advaita Acarya eran inagotables e indestructibles. A medida que los utilizaba, todos los bienes y productos aparecían de nuevo en la misma cantidad. Todas las personas que llegaban durante el día, veían al Señor Caitanya Mahaprabhu y el amistoso comportamiento de Advaita Acarya. Por la noche tenían la oportunidad de ver danzar al Señor y de escuchar Su canto.

De ese modo, todas las opulencias de Advaita Acarya —Su fe, Su devoción, Su hogar, Sus riquezas y todo lo demás—se emplearon con éxito en la adoración del Señor Caitanya Mahaprabhu.

 

 

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