En el corazón moran dos perros

Radhanath Swami

Basándose en una analogía de los indios Nativo Americanos, Radhanath Swami explica la importancia de nutrir nuestra naturaleza divina, y advierte el peligro de seguir alimentando nuestra naturaleza demoníaca.

Una vez escuché una analogía de los Indios Nativo Americanos sobre el carácter. Dice que dentro de cada corazón moran dos perros, un perro bueno y un perro malo. El perro malo representa nuestras tendencias inmorales: envidia, ira, lujuria, avaricia, arrogancia e ilusión. El perro bueno es nuestra naturaleza divina, representada por el perdón, la compasión, el auto control, la generosidad, la humildad y la sabiduría.

Estos dos perros se pelean entre ellos. ¿Qué perro ganará? El que nosotros decidamos alimentar. La virtud reside en mantener alejado el perro malo y en alimentar al perro bueno a través de las decisiones que tomemos y a través de cómo usemos nuestro tiempo.

Hemos estado en este mundo material por mucho tiempo y nuestro condicionamiento ha echado raíces. Después de numerosos nacimientos y muertes, nuestros hábitos y rasgos de carácter se han arraigado.

Creemos con firmeza que somos nuestros cuerpos y mentes y que estamos solos en la lucha por encontrar la satisfacción en este mundo. En nuestra ilusión caemos presa del perro malo. Este perro ha sido alimentado por nuestras propias decisiones y se ha convertido en un poderoso predador cuyos aullidos resuenan en nuestra mente y acaban por dictar nuestra vida. Mientras tanto, el buen perro, débil y mal nutrido, lloriquea a menudo pidiendo atención. Yoga significa descuidar al perro malo, a pesar de lo difícil que pueda resultar, y enfocarnos en alimentar el perro bueno o nuestra naturaleza divina.

El Bhagavad-gita explica que todos tenemos dos naturalezas; una divina y una demoníaca. Nuestras cualidades divinas nos conducen a la liberación mientras que las demoníacas nos abocan al cautiverio. Debido al descuido, mucha gente ha permitido que la naturaleza egoísta dicte sus vidas. Podemos afirmar qué perro la gente ha estado favoreciendo según sus palabras y acciones.

Hemos condicionado nuestras mentes con cada elección que hemos tomado en esta y anteriores vidas. El karma resultante no sólo conlleva reacciones físicas y psíquicas sino que además, lo que es aún más importante, modela nuestras inclinaciones, deseos y percepciones del mundo. Por otra parte, esto afecta a las decisiones que tomamos hoy y que tomaremos el día de mañana. Si no somos cuidadosos podemos encontrarnos en un círculo vicioso en el que nuestra naturaleza más baja dicta nuestro destino.

Drogadictos, alcohólicos y fumadores se obsesionaron con sus hábitos al haber elegido alimentar esta inclinación una y otra vez. Si hemos alimentado un hábito, el dejarlo puede ser realmente difícil. Renunciar a algo puede ser fácil si no lo hemos nutrido. Por el contrario, las personas que han mantenido esas costumbres luchan de forma dolorosa por intentar dejarlas.

Es muy difícil detener de golpe la mente e interrumpir nuestras tendencias más bajas. El condicionamiento es muy poderoso. Bhakti es el proceso de canalizar nuestra tendencia al disfrute hacia Dios. El Bhagavad-gita nos enseña que uno puede superar las tendencias más bajas cuando experimenta un gusto superior, el gusto de despertar gradualmente la fuente de todo placer, el amor de Dios.

 

Fuente: http://www.radhanathswami.com

 

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