Bhakti-tirtha Swami
(Fragmento de la obra Guerrero espiritual I: Descubriendo verdades espirituales en el fenómeno psíquico)

Definición de ángeles y semidioses y su presencia en la Biblia, las Escrituras Védicas y otras tradiciones religiosas.

Cada persona es un ser íntegro, el cual tiene un aspecto material y un aspecto metafísico, pero en realidad es el alma. Los problemas del mundo son tan grandes que no se pueden arreglar por mirar un sólo aspecto de nuestra existencia. Debe haber un balance adecuado entre lo material, lo metafísico, y lo espiritual. Esto no solamente es saludable, sino imperativo y necesario para sobrevivir. Los ángeles y los semidioses son importantes en este aspecto, ya que son fuerzas que nos pueden ayudar a sobrevivir y avanzar.

Los libros sagrados y los seres más elevados

Hay muchas dimensiones en la creación de Dios. Existen los planetas infernales inferiores; los planetas intermedios; los reinos celestiales elevados; y el mundo espiritual. Existen muchos agentes del Supremo que son más grandiosos que nosotros, que tienen una naturaleza más sutil, pero que no son Dios. Los ángeles y semidioses están dentro de esta categoría. Una analogía es el gabinete del presidente. El presidente tiene a muchos miembros de gabinete quienes examinan diferentes departamentos. Hay una diferencia entre un miembro del gabinete y la cabeza real del estado, el presidente mismo. Los semidioses, o devas, son los miembros del gabinete del Señor. Ellos examinan los asuntos del mundo material. La gente frecuente y erróneamente identifica a los semidioses, o a aquellos facultados para representar a la divinidad, como la divinidad misma. Los ángeles son de una naturaleza piadosa, como también los semidioses. Ellos se diferencian de los semidioses en que los ángeles no sirven en posiciones administrativas.

Diversas escrituras hablan de ángeles y semidioses. Vamos a empezar con la Biblia. En Génesis 1:1 dice: “En el principio, Dios creó el cielo y la tierra”. Génesis 2:1 dice: “Así, los cielos y la tierra fueron terminados y todos los anfitriones de ellos”. Si Dios creó el cielo y la tierra, nosotros podemos comprender que Él existió en alguna otra parte, y trajo a la existencia los cielos y la tierra desde su propia morada. Los planetas celestiales son el lugar donde los ángeles y los semidioses residen realmente. El Señor Supremo está por encima de los cielos, en el mundo espiritual. Tanto los semidioses como los ángeles son seres materiales, pero seres materiales más sutiles que los terrenales.

A partir de aquí, podemos ir a otro punto. En Génesis 1:26, encontramos algo bastante asombroso, lo cual todos hemos escuchado muchísimas veces: “Y Dios dijo, vamos a hacer al hombre a nuestra imagen, a nuestra semejanza, y déjenlos tener dominio sobre los peces del mar, y sobre los pájaros del aire”, y así sucesivamente. El ‘nosotros’ en este verso es plural, y demuestra que Dios no existe solo. ¿A quién le está hablando? Él habla con los semidioses. Ellos, como los miembros de gabinete del Señor, toman la responsabilidad de la creación de los seres en los universos materiales. Son los semidioses los que dicen: “vamos a hacer al hombre a nuestra imagen. Vamos a crear a un ser a nuestra imagen que tenga la capacidad de hacer progreso espiritual. Vamos a avanzar la posición de los terrenales para que tengan más oportunidad de aspirar hacia la divinidad”.

Como terrestres, nosotros no somos parte de la creación original. Las entidades vivientes en este planeta en particular son parte de una creación secundaria. Es como una obra teatral donde, después del primer acto, se cierra la cortina. Entonces sigue el segundo acto y la cortina se vuelve a cerrar. Similarmente, siempre hay creación, mantenimiento, y aniquilación de los universos materiales, después se cierran las cortinas. Y todo el proceso se repite una y otra vez. Sólo el reino espiritual existe siempre, sin perturbación de las vicisitudes del tiempo.

Vamos a examinar otro punto de la Biblia. En Génesis 6:1-2 dice: “Habiendo pues, comenzado los hombres a multiplicarse sobre la tierra, y procreando hijas; viendo los hijos de Dios la hermosura de las hijas de los hombres, tomaron de entre todas ellas por mujeres las que más les agradaron”. Esto indica, que había contacto entre los hijos de Dios, o los semidioses, y las hijas del hombre. Esta interacción produjo la humanidad tal como la conocemos.

El Corán también habla acerca de los ángeles. El profeta Mahoma fue capaz de dar el conocimiento del Corán debido a su contacto con el ángel Gabriel. El Corán habla acerca de ángeles que vienen a este mundo a presentar sus realizaciones y revelaciones, las cuales varían de acuerdo a tiempo, lugar, y circunstancia. Por ejemplo, el Corán, en el capítulo 2, en el verso 177 dice: “no es honrado que volteen sus caras hacia el este u oeste; si no que es honrado creer en Allá y el último día y los ángeles…”, que la creencia en ángeles no sea tan universal como la creencia en el Ser Divino, generalmente es aceptado en todas las religiones más importantes.

Los ángeles en acción

Hay una diferencia entre los ángeles y las entidades conocidas como fantasmas. Un fantasma es una entidad sin cuerpo, un ser que no hizo la transición a su próximo cuerpo físico, y que aunque no tiene un cuerpo físico, los deseos de unión carnal todavía persisten en él. Por esta razón, ellos tratan de entrar y usar un cuerpo físico. Un fantasma hace travesuras, y básicamente tiene la misma mentalidad que tuvo en su último cuerpo. Un fantasma es una persona muy traviesa y errada que emanará el mismo tipo de perturbación que el individuo causó mientras estaba en un cuerpo físico. Un fantasma le hará sentir temeroso. Si hay un fantasma presente en su cuarto, sentirás como si una brisa acabara de entrar. Si el fantasma le toca, experimentará una sensación de frialdad.

Cuando entra en contacto con un ángel, no es porque el ángel esté perdido como el fantasma; el ángel tiene una misión específica. El ángel le puede dar una bendición, un favor, una advertencia, guía, y hasta protección. Un ángel no trata de entrar dentro de usted y trabajar mediante su forma física para su gratificación sensorial, o para ocuparse en travesuras a su cuesta. La presencia del ángel le da un sentido de calidez, seguridad, consuelo, y comodidad. Los ángeles siempre han sido ayudantes del universo material.

Foto: El sacrificio de Isaac, pintura sobre tela, 1603, Caravaggio.

Usted puede saber por estudios bíblicos, que un ángel se le apareció a Abraham para no permitirle matar a su hijo. Un ángel descendió para cerrar la boca del león cuando Daniel fue echado a la fosa. Un ángel apareció para sacar a Pedro de su encarcelamiento. Los ángeles se aparecieron al profeta Mahoma. Estos ejemplos reflejan el papel de los ángeles como ayudantes de la humanidad. El libro de revelaciones enfatiza la venida de diferentes tipos de ángeles. Hay muchas referencias en las escrituras acerca de interacciones con los ángeles.

A veces, uno puede tener dificultad en distinguir entre un guía útil tal como un ángel y una entidad que tiene en mente su propia agenda egoísta. Una manera simple de evaluar a estos seres es discernir si son piadosos o impíos. Los esfuerzos de los piadosos están dirigidos hacia la ayuda. Los impíos literalmente tratan de traer estancamiento a su vida.

Si tiene contacto con una fuerza vital extraordinariamente piadosa, no pierda el tiempo tratando de determinar qué tipo de ángel es. Hay ángeles que son como bebés o niños, otros que son femeninos o masculinos, y también hay otros que no tienen sexo. El tipo en específico no es importante, lo importante es su mensaje y como usar ese mensaje. Otra cosa importante es si el contacto es destructivo o mejora su situación. Si está atrayendo situaciones de una naturaleza destructiva, tiene trabajo que hacer para eliminar tal asociación. Si escucha voces y tiene temor, debe determinar cómo elevarse a sí mismo.

Un ángel es vibrante y lleno de colores que iluminan. Tales seres le dan un gran sentido de paz en situaciones dolorosas. Cuando alguien está a punto de tener una experiencia cercana a la muerte, o está en trance o en coma, un ángel puede intervenir para asegurar que la persona no deje el cuerpo. Los ángeles comulgan con la persona, diciéndole al individuo que vuelva a su cuerpo para acabar ciertas tareas. Los ángeles describen qué tareas son. Sucesos como éstos, siempre han ocurrido y continuarán sucediendo. Los ángeles aparecen en esta era y en la actualidad, especialmente para proteger a los niños. A veces los niños los ven y los reportan. La gente que es sensible o los psíquicos también los ven. Algunas personas que son conscientes de los ángeles como sus compañeros constantes, ellos los acompañan la mayor parte de sus vidas. Para otros, un ángel aparece para orientarlos en dificultades específicas. Algunos de ustedes han escuchado acerca de Miguel, Gabriel, Uriel, y muchos otros ángeles que se hicieron conocidos por sus actividades. Ellos protegen y proveen ayuda amorosa a las entidades vivientes en este universo y también en otros universos materiales. Los ángeles no necesariamente residen en un universo en particular, ya que tienen la capacidad de moverse en otras arenas.

Las actividades de los semidioses

Los semidioses examinan a los ángeles y a los terrestres y, como mencionamos antes, los semidioses tienen responsabilidades administrativas. En culturas antiguas como en África, por ejemplo, la mayor parte de la adoración se dedicaba a los semidioses. En muchas de las culturas del actual tercer mundo, mucha de la adoración también se dedicaba a los semidioses. Como mencionamos antes, Dios tiene agentes los cuales él ha facultado para efectuar ciertas funciones en nombre de él. Los semidioses a veces pueden ocasionar una interferencia o conflictos en el mundo material, así que la gente los adora como una manera de pacificarlos. A veces los eruditos occidentales malinterpretan esto y piensan que la cosmología africana da reverencia a muchos dioses. Existe un Dios Supremo, pero estas tradiciones reconocen la importancia de los semidioses y los deberes y papeles que ellos desempeñan.

Foto: Buda. De acuerdo con el Srimad-Bhagavatam, uno de los avataras del Señor Supremo.

Antes de que Buda viniera a este universo, había más interacción entre los semidioses y la gente de este planeta en particular. Los sacerdotes conducían rituales para invitar la compañía de los semidioses. Buda acabó muchas de las actividades ritualistas ya que la gente empezó a deformar y mal emplearlas. Buda trajo una nueva era que enfatizó un estilo de vida de no violencia, ética, y responsabilidad moral. Él trajo un enfoque de un estado pacífico de la existencia. Esto significó, que él escatimó el contacto excedente con los semidioses y cambió el enfoque de la trascendencia a la paz. Aunque los semidioses aparecen continuamente en nuestro medio, nosotros nos hemos vuelto cada vez menos conscientes de ellos.

Los devas son una gran parte de nuestra experiencia cotidiana. La astrología está bajo la jurisdicción de los devas. Nadie sobre la Tierra puede producir el sol o la luna, ocasionar que aparezcan diariamente, o crear los minerales básicos que encontramos en la tierra. Estas actividades están bajo el control de los devas. Nunca ha existido un período donde nosotros no nos asociáramos con algunos de nuestros hermanos, hermanas o padres elevados de otras dimensiones. Nunca ha existido un tiempo donde nosotros no hayamos salido de casa solos sin contactos más elevados. Hoy en día, definitivamente existen estos contactos, como lo demuestran algunas de las expediciones espaciales actuales. Muchos de los astronautas de estas expediciones están ahora ocupados en estudios de estos seres, a causa de sus experiencias en el espacio. Algunos astronautas han informado que han sido seguidos por seres extraterrestres, y han tenido grandes realizaciones. Ocurrencias como éstas aumentarán en los años venideros.

La necesidad de la ayuda elevada

Los universos materiales son ambientes provistos para seres que han elegido, por diversas razones, estar fuera de su hogar natural. Estos universos son ambientes donde estamos encarcelados a causa de nuestra envidia a Dios. La vida aquí no es más que el proceso de reformación. Vivir en los universos materiales es como estar en la escuela; estamos consciente o inconscientemente asistiendo a diferentes clases y tomando diversas pruebas con la esperanza de finalmente graduarnos al mundo espiritual. Tenemos diferentes experiencias de acuerdo a las lecciones que debemos aprender para nuestro despliegue.

Cada profeta importante nos dice, como Jesús dijo: “No ames este mundo, ni las cosas de este mundo.” ¿Por qué profetas como Jesús, Mahoma y Buda enfatizan tanto el reino más elevado y menosprecian este mundo y todo lo que representa? ¿Por qué nos hablaban constantemente acerca de rectificación y reforma? Esto es porque, como embajadores del mundo espiritual, ellos vinieron para iluminarnos acerca de cómo graduarnos de la esfera material inferior y situarnos en el reino espiritual superior.

Como el Señor es muy misericordioso, Él repetidamente nos envía embajadores para ayudarnos a avivar nuestra conciencia. Estos grandes acharyas (maestros espirituales) nos enseñan no solamente por sus palabras, sino con su ejemplo. Los seres humanos y las fuerzas demoníacas han tratado de cubrir y corromper sus enseñanzas para poner a una religión en contra de otra. Todos los maestros más importantes nos han dicho que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos y que debemos amar a Dios con todo nuestro corazón. También nos han dicho que este mundo no es nuestro hogar original. No es accidental que tales diversos maestros armoniosos, hayan hecho esta presentación universal consistente. Considere la similitud de sus mensajes: ningún profeta importante, ningún maestro fidedigno ha dicho que este mundo es nuestro hogar. Si no que, éstos maestros han enfatizado constantemente que el reino de Dios es el verdadero hogar que buscamos. Ellos no tratan de hacernos escapistas y hacernos huir de la vida. Si no que, tratan de llevarnos a la realidad de nuevo y ayudarnos a escapar de esta prisión material. Aunque ellos vienen de diversas tradiciones, su mensaje es el mismo.

Foto: Conflicto entre los semidioses y los demonios.

Así como existen semidioses y ángeles que trabajan en nombre de la humanidad, los agentes demoníacos también son sumamente activos en el mundo ahora mismo. Hay una guerra en este momento entre las entidades piadosas e impías. Muchos de los cambios que la tierra experimentará en los años venideros serán debido a entidades perversas haciendo su último intento de ocasionar pandemonio y caos masivo. Como resultado de esto, experimentaremos más guerras, tanto en niveles burdos como sutiles.

La idea de un nuevo orden mundial, o de un gobierno mundial, no es una cuestión de especulación. Está en el camino de volverse una realidad. El punto será: ¿quién controlará a ese gobierno de orden mundial? Ese es el conflicto entre los seres piadosos e impíos. La pugna entre estas dos fuerzas está ocasionando muchos de los conflictos y transiciones que los individuos están experimentando en este momento en particular. Esta pugna puede arder externamente como una guerra. Puede arder como tensión tribal. Puede arder como tensión religiosa. Todos ellos son síntomas de lo que sucede en el nivel sutil.

Una de las armas más devastadoras al respecto, es el control de la mente. Mientras nos adentramos al siglo veintiuno, veremos que tales tácticas subversivas influirán cada vez más a los ciudadanos mundiales. Sin embargo, seres angelicales también están aquí haciendo su trabajo. Hasta usted mismo, puede reconocer que usted es un visitante que tiene una tremenda cantidad de responsabilidad para ayudar a atraer un nivel más elevado de conciencia colectiva en este universo en particular.

 

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