La vida y enseñanzas del Señor Chaitanya

Bhanu Swami

Chaitanya Mahaprabhu vino para revelar como es el amor que Dios siente por las almas, así como del amor que las almas sienten por Dios. Y esto no tiene precedente en ningún otro movimiento o religión.

El Señor Chaitanya nació el 27 de febrero de 1486, en un momento en que la India sufría de un hedonismo creciente, escasa espiritualidad, un estricto sistema de castas, la primacía de la experiencia lógica sobre la mística y la dominación de los gobiernos islámicos. Era necesario, pues, un cambio tanto social, como intelectual, moral, espiritual, político e intelectual.

El Señor Chaitanya nació en Navadvipa, una gran ciudad que se extendía a ambos lados del Ganges. Navadvipa, famoso en las Escrituras como lugar sagrado, era un lugar muy reconocido durante la época del Señor Chaitanya como centro de erudición y cultura.

Durante el nacimiento del Señor Chaitanya, que se produjo durante la luna llena del mes bengalí Phalguna, hubo un eclipse lunar. Como era costumbre en aquellas ocasiones, los habitantes de Navadvipa se reunieron en las orillas del Ganges para purificarse bañándose y cantado los nombres de Dios. Así que Sri Chaitanya Mahaprabhu nació en medio de grandes cánticos de los nombres del Señor.

Sus padres, Jagannatha Misra y Sacidevi, le dieron el nombre de Visvambhara, o «el sostén del universo», porque los astrólogos predijeron que haría gala de cualidades sobrehumanas y liberaría el mundo. Y debido a que Su nacimiento ocurrió debajo de un árbol nima, recibió Nimai como apodo.

El niño Nimai mostraba cualidades extraordinarias.

Durante los años de su infancia exhibió misteriosos poderes derrotando ladrones, jugando con una serpiente venenosa y hablando filosóficamente con Su madre. Según crecía, Su belleza e inteligencia empezaron a sobresalir. Fue un estudiante brillante que rápidamente dominó la poesía, la gramática sánscrita y la moda de la época, navya nyaya, un tipo de lógica. A menudo jugaba a derrotar a sus compañeros de escuela por medio de la lógica. Siendo aún joven, abrió Su propia escuela donde empezó a enseñar gramática y lógica.

Visvambhara, con el pretexto de llevar a cabo los ritos sagrados del aniversario de la muerte de Su padre, viajó a Gaya, en Bihar, con un grupo de estudiantes. Allí, después de recibir la iniciación vaishnava de manos de Isvara Puri, se transformó. Perdió todo interés en la lógica y los debates y se dedicó totalmente en el canto de los nombres de Krishna en éxtasis devocional.

Visvambhara, de vuelta a Navadvipa, reunió a su alrededor varios vaishnavas, incluidos Advaita Ahcarya, Srivasa Pandita y Haridasa Thakura, y dio comienzo al movimiento de sankirtana. Al principio, el movimiento estaba confinado a los creyentes. Se cerraban las puertas antes de que los devotos empezaran a cantar y disfrutar las narraciones de los pasatiempos del Señor Krishna. Sin embargo, pasado un año, Visvambhara ordenó a Sus seguidores que distribuyeran el nombre de Krishna y el éxtasis del amor de Dios a todas las gentes de Navadvipa.

El movimiento de Visvambhara no reconocía los privilegios de casta, ni reconocía a los ascetas dedicados al yoga, a los impersonalistas dedicados a conseguir la liberación del mundo material, o la adoración de los semidioses en busca de beneficios materiales. Así que Visvambhara encontró una fuerte oposición desde algunos sectores de la comunidad brahmínica local, así como por parte de los gobernantes musulmanes. Pero cuando movilizó a miles de ciudadanos en una procesión de sankirtana hasta la casa del magistrado musulmán, tuvo éxito y convenció al magistrado de que permitiera las actividades del movimiento.

Visvambhara, convencido de la necesidad de difundir la Conciencia de Krishna más ampliamente, decidió aceptar la orden de sannyasa, la orden de renuncia. A los veinticuatro años de edad, Se afeitó la cabeza y tomó el nombre Krishna Chaitanya, de manos de Kesava Bharati, en la cercana Katwa. También le llamaron Chaitanya Mahaprabhu. Para consolar a Su madre, le prometió que permanecería en Puri, a moderada distancia de Navadvipa.

Aparte de Sus viajes por todo el Sur de la India durante cuatro años, y a Prayag, Vrindavana y Varanasi, vía Bengala, durante un año, estuvo el resto de Su vida en Puri, absorto en la contemplación extática de Krishna, en el humor de Radha. Desapareció de este mundo mortal a los cuarenta y ocho años, en Puri.

El portador de la religión de esta era

Según las Escrituras védicas, el tiempo transcurre en ciclos continuos de cuatro eras, o yugas. Cada yuga cuenta con un método de práctica espiritual (dharma) específico. En Kali-yuga, la era actual, el dharma es nama-sankirtana, el canto de los santos nombres del Señor. El Señor desciende cada yuga para distribuir este yuga dharma. En Kali-yuga, Chaitanya Mahaprabhu advino para difundir nama-sankirtana. Además de la función de distribuir el yuga dharma, Chaitanya Mahaprabhu vino para ofrecer al mundo los más elevados aspectos del amor espiritual (prema), que se manifiesta en relación con Krishna en Su forma original en Vrindavana.

La más alta expresión del rasa es el rasa conyugal parakiya (fuera del matrimonio). La persona ideal en esta relación es Radha. Mientras que otros linajes vaishnavas adoran a Krishna, la contribución única del Señor Chaitanya consistió en Su detallada exposición de las más elevadas modalidades del rasa, que Él encarnó actuando como un devoto del Señor, experimentando el amor puro por medio del humor de Radha. Chaitanya Mahaprabhu dio una revelación completa del amor que Dios siente por las almas, así como del amor que las almas sienten por Dios. Lo cual no tiene precedente en ningún otro movimiento o religión.

Sri Chaitanya Mahaprabhu vino para entregar al mundo el amor puro por Dios.

¿Cómo podemos alcanzar esta elevada etapa del amor? Chaitanya Mahaprabhu quería que semejante gran tesoro se entregara al máximo de gente posible. En consecuencia, enseñó un proceso, el más simple y directo: nama-sankirtana. Para cantar el nombre de Krishna no es necesaria otra calificación que la fe. El nacimiento, la casta, la raza, país, profesión o educación no se tienen en cuenta mientras se canta el nombre de Dios. El único requisito consiste en aceptar sinceramente nuestra posición como sirvientes, ofreciendo servicio con amor altruista a la persona más atractiva y que más lo merece: Krishna. La adhesión al canto con total pureza nos lleva directamente a la meta más alta, el amor puro de Krishna.

Chaitanya Mahaprabhu animó a Sus seguidores a que distribuyeran el nombre de Krishna gratuitamente a todos. Él mismo deseaba que no solamente se difundiera por la India, sino que todo el mundo adoptara el canto de los nombre de Krishna y obtuvieran el amor de Dios. Ordenó a Sus seguidores que difundieran el nombre y enseñaran acerca de Krishna. Su movimiento puede resumirse en los siguientes términos: «saborea el nombre y difúndelo».

Contribución filosófica

Chaitanya Mahaprabhu explicó filosóficamente la relación de Dios con el mundo en términos de bheda y abheda, diferencia e igualdad, o unidad, simultáneas. «Diferencia» se refiere a la aceptación de (1) un mundo material real, (2) innumerables almas reales, y (3) un Dios con cualidades, forma y actividades perfectas. «Unidad» se refiere a la aceptación de la existencia de una entidad suprema, sin diferenciación de forma, cualidades, almas o un mundo material o espiritual.

Las filosofías bheda-abheda son generalmente rechazadas porque la unidad y la diferencia son mutuamente contradictorias: el enunciado parece sin sentido. Pero Chaitanya Mahaprabhu ha explicado que las contradicciones mutuas pueden coexistir gracias al inconcebible poder de Dios. Así, Su idea del mundo recibe el nombre de achintya-bheda-abheda, es decir, unidad y diferencia unidas gracias al inconcebible (achintya) poder de Dios. Aceptando la diferencia nos es posible creer en nuestra propia existencia, con el derecho de actuar y elegir. Al aceptar la unicidad reconocemos la perfección que subyace tras toda la imperfección que percibimos.

Únicamente a través de la diferencia es posible establecer una relación (rasa) entre dos objetos, el alma y Dios. Sólo gracias a la diferencia podemos disfrutar de la forma, cualidades y actividades de Dios. Sin embargo, la diferencia puede separar mucho las almas de Dios. Pero gracias a la unicidad la distancia pierde sentido: la relación del Dios con el alma se hace muy cercana.

Reconciliando contradicciones

La filosofía del acintya-bheda-abheda permite aceptar afirmaciones contradictorias que aparecen en los Upanisadas: Declaraciones referentes a abheda, o impersonalismo, y declaraciones referidas a bheda, o diferencia. Ambas pueden aceptarse, sin necesidad de acudir a interpretaciones indirectas ni ningún otro tipo de declaración.

El movimiento de Chaitanya Mahaprabhu presenta, en consecuencia, un resumen completo de las relaciones íntimas amorosas con Dios, una filosofía, coherente con las declaraciones directas de las Escrituras que confirman tales relaciones y un proceso sencillo y práctico para comprenderlas.

 

 

Back To Godhead  © 1999

Imágenes © Pushkar Paintings  www.puskarpaintings.com


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