Servir las instrucciones de sus predecesores

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Gopiparanadhana Dasa

La lectura de uno de los significados de Srila Prabhupada al Srimad-Bhagavatam revela su lealtad a la tradición vaishnava de comentaristas espirituales.

 

Srila A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, el fundador y organizador de un movimiento religioso mundial; que desarrolló en sólo doce años, pasado su sesenta y nueve cumpleaños, demuestra que no sólo era una persona práctica, innovadora y dispuesta sino también facultada espiritualmente. Aunque estas son suficientes razones para pensar encomiablemente en Srila Prabhupada, él además siempre quitó importancia a sus propias capacidades, prefiriendo ser juzgado en base a los criterios más objetivos de su lealtad genuina a las enseñanzas de la tradición vaishnava que representaba. Nunca dio el crédito de su éxito en la prédica a alguna capacidad especial propia. Como dijera en una ocasión: «No reivindico ser un devoto puro o perfecto, mi única capacidad ha sido la de intentar seguir las instrucciones del perfecto».

En cualquier caso, la comprensión espiritual es en esencia un asunto privado, cerrado a la evaluación objetiva. Hay demasiados santos falsos que permiten que sus discípulos los anuncien fanáticamente como alguien más santo de lo que realmente son. En opinión de los vaishnavas ortodoxos, la santidad de una persona sólo puede medirla alguien que sea santo. Establecer públicamente la autoridad significa que un maestro, en vez de hacer un espectáculo de sus éxtasis íntimos, debería hablar filosóficamente en base de esas autoridades previas que han hablado las Escrituras y de los comentarios de renombre de las Escrituras. Srila Prabhupada quería que su propia autoridad fuera aceptada en tanto a la fe con que vivía según esas normas.

La escuela gaudiya del vaishnavismo a la que pertenecía Srila Prabhupada fue fundada por Chaitanya Mahaprabhu en Bengala hace quinientos años. Esta sampradaya gaudiya está relacionada oficialmente con la escuela vaishnava creada por Madhva en el siglo trece y también tiene fuertes conexiones filosóficas y culturales con la más antigua escuela Sri Vaishnava de Ramanuja.

Aunque cada uno de los maestros fundadores de otras escuelas vaishnavas escribieron importantes comentarios sobre el Vedanta-sutra de Badarayana Vyasa y sus seguidores continuaron el debate con los impersonalistas advaita y otros basándose en su interpretación teísta del Vedanta, Chaitanya Mahaprabhu eligió no ocupar a Sus propios seguidores del mismo modo. Él propuso que el antiguo Bhagavata Purana (cuyo nombre es también el de Srimad-Bhagavatam) servía perfectamente como el comentario natural del Vedanta-sutra, escrito por el mismo Veda-vyasa. El Señor Chaitanya aconsejó a sus acompañantes que ya que el Bhagavatam estaba disponible y era fácilmente comprensible, no era necesario que se compusieran nuevos comentarios y subcomentarios del Vedanta.

Otro Purana, el Garuda Purana, corrobora la dependencia del Señor Chaitanya en el Srimad-Bhagavatam:

purnah so ‘yam atisayah
artho ‘yam brahma-sutranam
bharatartha-vinirnayah
gayatri-bhasya-rupo ‘sau
vedartha-paribrmhitah

purananam sama-rupah
saksad bhagavatoditah
dvadasa-skandha-yukto ‘yam
sata-viccheda-samyutah
grantho ‘stadasa-sahasram
sri-bhagavatabhidhah

«Este [Purana] es completo. Es el significado del Vedanta-sutra, establece el significado del Mahabharata, es el comentario del Gayatri, y completa el mensaje de los Vedas. Es el Sama Veda entre los Puranas, hablado directamente por una encarnación de Dios [Vyasa]. Esta obra, que consiste en doce cantos, cientos de capítulos y dieciocho mil versos, se llama Srimad-Bhagavatam».

Srila Prabhupada consideraba el Srimad-Bhagavatam, junto con el Bhagavad-gita, los cimientos de su Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna. Él creó ISKCON en principio para que la teología del Gita y el Bhagavatam fuera accesible a todo el mundo, y dirigió a sus discípulos a que dieran prioridad al trabajo de publicar y distribuir estas dos Escrituras, en inglés y muchos otros idiomas.

La obra magna de Srila Prabhupada, un volumen múltiple en inglés con la traducción y comentario del Srimad-Bhagavatam, quedó desdichadamente incompleta pues falleció en 1977; sin embargo, fue finalizado diez años más tarde con el esfuerzo en colaboración de algunos de sus discípulos. Tuve el honor de trabajar como editor de toda la colección del Bhagavatam y participé en la terminación póstuma, y así he podido reunir algunos conocimientos de la metodología hermenéutica de Srila Prabhupada. En este ensayo, examinaré la traducción y comentarios de Srila Prabhupada de un verso del Srimad-Bhagavatam, con el objetivo de demostrar cómo principalmente basaba sus comentarios en las autoridades anteriores.

Alegoría de Narada

El Srimad-Bhagavatam se presenta como una historia literal, aunque muy antigua. Sin embargo, algunas narraciones de este Purana, tienen como finalidad su comprensión como ficción, la mayoría de estas historias son alegorías inventadas por uno de los más frecuentes oradores del Bhagavatam, el predicador itinerante Narada. El texto que vamos a contemplar pertenece a uno de estos pasajes alegóricos, la historia del rey Purañjana narrada por Narada a Maharaja Pracinabarhi en los Capítulos 25-29 del Cuarto Canto.

En resumen, el imaginario Purañjana es el equivalente a la figura del ciudadano medio creada en la Europa medieval y que aparece en los cuentos morales. Él representa al alma ilusionada que sufre debido a la falsa identificación con su cuerpo temporal en la vida material. Purañjana se esfuerza durante muchos años para disfrutar con su esposa, la corporificación femenina de su inteligencia material; por último cae víctima de la vejez, la enfermedad y la muerte, y luego, debido a su excesivo apego a su esposa, nace en su siguiente vida con el cuerpo de una mujer. Esta encarnación femenina de Purañjana se casa con un piadoso rey que muere joven, dejando a su esposa sumida en la lamentación.

Nuestro texto empieza en este momento de la narración, en el verso cincuenta y uno del capítulo. Describe una inesperada visita de un viejo amigo olvidado. Aquí trascribimos el texto original sánscrito y la traducción de Srila Prabhupada:

tatra purvatarah kascit
sakha brahmana atmavan
santvayan valguna samna
tam aha rudatim prabho

«Mi querido rey, un brahmana, que era un viejo amigo del rey Purañjana, vino al lugar y empezó a tranquilizar a la reina con dulces palabras».

La explicación de Srila Prabhupada acerca de este verso, su «significado», llena dos páginas. Se basa en los comentarios cortos, de unas pocas líneas cada uno de ellos, de dos maestros vaishnava principales, Sridhara Svami y Visvanatha Chakravarti. Primero describiremos estos comentarios y luego analizaremos cómo los emplea Srila Prabhupada.

Comentario de Sridhara

El más antiguo comentario del Srimad-Bhagavatam fue escrito por Sridhara Svami; otros comentarios más antiguos se les conoce por el nombre o por fragmentos aislados. No hay evidencias que nos digan los años que vivió; Karl Potter ha situado su nacimiento a principios del siglo quince, aunque es posible que Sridhara Svami viviera antes, al menos un siglo después Sri Chaitanya Mahaprabhu describió a Sridhara como una autoridad venerable. En la India, es necesario más de un siglo para que un comentarista de la literatura tradicional sea reconocido como autoridad.

Por lo que sabemos, Sridhara Svami no pertenecía a ninguna de las más importantes escuelas vaishnava, aunque probablemente fuera miembro iniciado de la sampradaya advaita de Sankara. No obstante, las opiniones que expresó en sus comentarios del Srimad-Bhagavatam y del Visnu Purana fueron esencialmente vaishnavas. Los comentarios de Chaitanya Mahaprabhu hechos a Vallabhacarya, un importante vaishnava, son testimonio del gran respeto que Chaitanya tenía hacia las opiniones de Sridhara, como narra el biógrafo del Señor Chaitanya, Krishnadasa Kaviraja:

Sri Chaitanya Mahaprabhu respondió sonriente: «A aquel que no acepta al svami [marido] como autoridad lo considero una prostituta… Tú te has atrevido a criticar a Sridhara Svami, y has empezado tu propio comentario del Srimad-Bhagavatam, sin aceptar su autoridad. Eso se debe a tu falso orgullo. Sridhara Svami es el maestro espiritual de todo el mundo pues por su misericordia podemos comprender el Srimad-Bhagavatam. Por lo tanto, Yo lo acepto como un maestro espiritual. Lo que sea que escribas llevado por el falso orgullo, tratando de aventajar a Sridhara Svami, conllevará un significado contrario. Por lo tanto, nadie le prestará atención. Aquel que comenta el Srimad-Bhagavatam siguiendo los pasos de Sridhara Svami será ensalzado y aceptado por todos».
(Sri Chaitanya-charitamrta, Antya-lila 7.115 y 132-136)

Las dos frases del comentario de Sridhara Svami sobre el verso que estamos analizando dicen: «El amigo que es “muy viejo” en el sentido de ser eterno y sin origen es el Señor Supremo, según la cita de la escritura revelada que empieza: “Dos pájaros…” Él se dirigió a ella con dulces palabras de consuelo».

En la primera frase, Sridhara Svami identifica al viejo amigo de la reina como el amigo original de todas las almas, el controlador supremo (isvara). Sustenta esta opinión proponiendo que este verso del Srimad-Bhagavatam alude a uno de los himnos védicos más antiguos. Aunque es bien sabido que el verso que empieza con las palabras dva suparna aparece tanto en el Mundaka como en el Svetasvatara Upanisad, es menos conocido que dicho verso aparece originalmente, palabra por palabra, en el primer Mandala del Rig Veda, la fuente más arcaica de las Escrituras:

dva suparna sayuja sakhaya
samanam vrksam parisasvajate
tayor anyah pippalam svadv atty
anasnann anyo ‘bhicakasiti

«Dos pájaros amigos residen en el mismo árbol. Uno de ellos come los frutos del árbol mientras que el otro no come, simplemente observa a Su amigo».

Los comentadores vaishnava explican que este verso se refiere a Dios que acompaña al alma finita en todas sus encarnaciones en la existencia material. En cada forma de vida, el alma finita y el Alma Suprema están ambas sentadas en el corazón, una tratando de gozar de la vida material y la otra simplemente esperando que Su amigo eterno la recuerde.

Comentario de Visvanatha

El segundo comentario que aporta Srila Prabhupada en su significado del Srimad-Bhagavatam 4.28.51 es el que escribió Visvanatha Chakravarti Thakura durante la segunda mitad del siglo XVII. Sri Visvanatha Chakravarti fue el más importante maestro espiritual de la sexta generación en la sampradaya vaishnava de Chaitanya Mahaprabhu. Srila Visvanatha dirigió la comunidad Gaudiya vaishnava de Vrindavana durante la época del emperador mogul, Aurangzeb, que persiguió a los vaishnavas. El predecesor de Visvanatha fue el famoso poeta devocional Narottama Dasa, y entre sus discípulos se encuentra Baladeva Vidyabhusana, autor del comentario Govinda-bhasya del Vedanta-sutra.

El comentario de Visvanatha Chakravarti sobre este verso consta de cuatro frases. La primera frase sugiere un profundo significado a la alegoría de la lamentación de la reina Purañjani: «[Este verso] implica que, en esta situación de angustia similar a la que se padece cuando el maestro espiritual ha partido de este mundo, el discípulo puede experimentar la presencia directa de Dios».

En esta comprensión de Visvanatha Chakravarti, el hombre común ha sido sustituido por un alma especial: el discípulo entregado a un vaishnava puro. Sin ninguna otra cualidad personal, el discípulo sincero obtiene el derecho de ver a Dios simplemente gracias a su apego a su maestro espiritual. Tras el fallecimiento del guru, el discípulo serio no pierde su fuerza espiritual sino que continúa progresando al recordar y llevar a cabo las instrucciones del guru. Este intenso estado de separación puede convertirse en la visión directa de la Persona Suprema.

La segunda frase de Visvanatha Chakravarti es prácticamente una reiteración de la primera frase de Sridhara Svami: «En este contexto, el amigo que es “muy viejo” en el sentido de ser eterno y sin origen, es el Señor Supremo, según lo afirmado en la escritura revelada como el verso que empieza “Dos pájaros…“».

En la tradición de los comentarios sánscritos, este tipo de «plagio» se considera ético. Es adecuado repetir simplemente lo dicho por los predecesores cuando no es necesario ampliar las explicaciones, en atención a la generación del comentarista. Fingir ser original, además, es algo menospreciado. La mayoría de los contemporáneos de Visvanatha Chakravarti “que eran capaces de leer sánscrito” probablemente conocían el comentario de Sridhara Svami y reconocerían la cita; para los que no estuvieran familiarizados con Sridhara, Visvanatha, llevado de su compasión, les trasladaba las palabras del antiguo maestro.

La tercera frase explica que el viejo amigo de la alegoría es un brahman: «Él [el Señor Supremo en el corazón] es un brahmana, en otros términos, va disfrazado de brahmana; con ello [este verso] nos informa de que sin amor puro por Dios nadie puede obtener la realización directa de la forma original y real de Dios».

El discípulo sincero representado por la reina Purañjani no se encuentra preparado para comprender a plenitud a Dios personalmente, pero incluso en Su forma disfrazada, el Señor otorga amorosamente al alma instrucciones que le permiten lograr de manera gradual la perfección.

La cuarta frase de Visvanatha Chakravarti explica otra palabra del verso, el adjetivo atma-van (literalmente, «auto poseído» o «autorrealizado»), que más adelante caracteriza al brahmana: «”Auto poseído” significa aquí algo que posee una forma original, que mantiene oculta en Su interior».

Por lo general, Dios, sentado en silencio en el corazón de cada persona, limita Sus funciones a ser testigo, a ratificar y facilitar los esfuerzos de la entidad viviente. En el caso de esa alma poco común que se ha purificado de los deseos materiales, Dios aconseja al alma “directamente desde el interior del corazón” a cómo progresar hacia la liberación. Sin embargo, aparte de ser la Superalma, no es diferente de Dios en Su forma personal plena. Aquellos que progresan más allá de la liberación hasta alcanzar la devoción pura comprenden su propia relación personal con Dios.

Significado de Srila Prabhupada

Vamos ahora a leer el comentario de Srila Prabhupada. Él empieza reproduciendo la segunda frase de Visvanatha Chakravarti, que, como hemos visto, es la primera frase de Sridhara Svami y se refiere a los Upanisads y al Rig Veda. Visvanatha Chakravarti dijo: «En este contexto, el amigo que es “muy viejo” en el sentido de ser eterno y sin origen, es el Señor Supremo, según las afirmaciones de la escritura revelada como la que empieza con las palabras: “Dos pájaros…”».

Srila Prabhupada escribe:

La venida de un viejo amigo con el aspecto de un brahmana es muy significativa. Krishna, en Su aspecto Paramatma, es el viejo amigo de todos. Según un dicho védico, Krishna está sentado al lado de la entidad viviente. Según el sruti-mantra (dva suparna sayuja sakhayah), el Señor está sentado en el corazón de cada entidad viviente como suhrt, el mejor amigo. El Señor siempre está dispuesto a que la entidad viviente regrese al hogar, de vuelta a Dios. Sentado con la entidad viviente como testigo, el Señor le ofrece todas las oportunidades para que disfrute materialmente, pero siempre que tiene la oportunidad, el Señor le ofrece buenos consejos y sugiere a la entidad viviente que abandone sus esfuerzos por ser feliz mediante los arreglos materiales y, en vez de ello, se vuelva hacia la Suprema Personalidad de Dios y se entregue a Él.

Srila Prabhupada, a continuación, ofrece la idea de la primera frase de Visvanatha Chakravarti, que dice: «[Este verso] implica que, en esta situación de angustia similar a la que se padece cuando el maestro espiritual ha partido de este mundo, el discípulo puede experimentar la presencia directa de Dios».

Partiendo de aquí, Srila Prabhupada concluye lo siguiente:

Cuando una persona decide seriamente seguir la misión del maestro espiritual, su entereza es equivalente a ver a la Suprema Personalidad de Dios. Como se ha dicho anteriormente, esto significa encontrarse con la Suprema Personalidad de Dios en las instrucciones del maestro espiritual. Esto recibe técnicamente el nombre de vani-seva.

El término sánscrito vani significa «la capacidad de hablar», «palabras», e «instrucciones». Seva significa «servicio». Un discípulo puede servir el cuerpo de su maestro espiritual (vapuh) cuando se le presenta la oportunidad, pero es más importante servir su vani. Vani-seva no se encuentra limitado por la ausencia de la persona a la que se sirve. Srila Prabhupada continúa:

Srila Visvanatha Chakravarti Thakura afirma en su comentario a el Bhagavad-gita, al respecto del verso vyavasayatmika buddhir ekeha kuru-nandana (Bg. 2.41), que hay que servir las palabras del maestro espiritual. El discípulo debe aplicarse a cualquier cosa que el maestro espiritual ordene. Con sólo seguir esta línea, se puede ver a la Suprema Personalidad de Dios.

Luego, Srila Prabhupada repite la tercera frase de Visvanatha Chakravarti: «Él [el Señor Supremo en el corazón] es un brahmana, en otros términos, va disfrazado de brahmana; con ello [este verso] nos informa de que sin amor puro por Dios nadie puede obtener la realización directa de la forma original y real de Dios».

Srila Prabhupada escribe:

La Suprema Personalidad de Dios, Paramatma, apareció ante la reina como si fuera un brahmana, pero ¿por qué no apareció en Su forma original de Sri Krsna? Srila Visvanatha Chakravarti Thakura afirma que, a menos que la persona sea sumamente elevada en el amor a la Suprema Personalidad de Dios, no es posible verle tal y como Él es.

La cuarta frase de Visvanatha Chakravarti era: «’’Auto poseído” significa aquí algo que posee una forma original, que mantiene oculta en Su interior».

La versión de Srila Prabhupada dice:

No obstante, si alguien cumple los principios enunciados por el maestro espiritual, de una u otra forma está en compañía de la Suprema Personalidad de Dios. Puesto que el Señor se encuentra en el corazón, puede aconsejar al discípulo sincero desde su interior. Esto también se confirma en el Bhagavad-gita (10.10):

tesam satata-yuktanam
bhajatam priti-purvakam
dadami buddhi-yogam tam
yena mam upayanti te

«A aquellos que constantemente Me adoran con amor y son Mis devotos, les ofrezco la comprensión mediante la cual pueden llegar a Mí».

Srila Prabhupada acaba su comentario citando otra autoridad vaishnava:

En resumen, si un discípulo es muy serio en el cumplimiento de la misión de su maestro espiritual, de inmediato se asocia con la Suprema Personalidad de Dios por medio de vani o vapuh. Este es el único secreto del éxito para ver a la Suprema Personalidad de Dios. En vez de ansiar ver al Señor en algún bosque de Vrindavana al tiempo que se dedica a la satisfacción de los sentidos, si alguien se aferra al principio de seguir las palabras del maestro espiritual, verá al Señor Supremo sin dificultad alguna. Por lo tanto, Srila Bilvamangala Thakura ha dicho:

bhaktis tvayi sthiratara bhagavan yadi syad
daivena nah phalati divya-kisora-murtih
muktih svayam mukulita–jali sevate ‘sman
dharmartha-kama-gatayah samaya-pratiksah

«Si estoy haciéndote servicio devocional, mi querido Señor, muy fácilmente podré percibir Tu presencia en todas partes. Y por lo que se refiere a la liberación, creo que la liberación permanece a mi puerta con sus manos juntas, esperando servirme, junto con todas las demás facilidades materiales: dharma [religiosidad], artha [desarrollo económico] y kama [satisfacción de los sentidos]». (Krishna-karnamrita 107) Si se es muy avanzado en el servicio devocional, no habrá dificultad alguna para ver a la Suprema Personalidad de Dios. Si la persona se ocupa al servicio del maestro espiritual, no sólo verá a la Suprema Personalidad de Dios sino que también logrará la liberación. Por lo que se refiere a las facilidades materiales, estas se presentan de inmediato, igual que las sirvientas de la reina la siguen a donde quiera que esta vaya. La liberación no supone problema alguno para el devoto puro, y todas las facilidades materiales están esperando la oportunidad de servirle en todas las etapas de su vida.

Este texto, por supuesto, no es más que un pequeño ejemplo de los comentarios de Srila Prabhupada. Debería llevarse a cabo una investigación más amplia antes de apreciar justamente cómo empleaba los comentarios de sus predecesores. El proyecto de investigar las fuentes de los comentarios de Srila Prabhupada al Srimad-Bhagavatam y al Bhagavad-gita tal como es se encuentra en sus comienzos, y exige la diligencia continuada de muchos discípulos y estudiosos.

Crear una audiencia

Srila Prabhupada estaba firmemente convencido de la importancia del Srimad-Bhagavatam. En su opinión, las enseñanzas del Bhagavatam eran atemporales, la perenne ciencia de la conciencia de Dios. Su responsabilidad personal no era otra que la de traducir sin tergiversación. Si las instrucciones de sus facultados predecesores se ofrecían de manera adecuada, todo el mundo se beneficiaría a buen seguro.

Debe admitirse que las ideas e imágenes que Srila Prabhupada se esfuerza por expresar en sus comentarios a veces les resultan difíciles de comprender a los modernos lectores, qué decir de asimilar. Los textos originales que tradujo eran mensajes de un mundo distinto, antiguo y extraño. Pero Prabhupada sintió la necesidad urgente de ofrecer estos mensajes del mejor modo que pudo. Por consiguiente, siempre estuvo preocupado por lograr que las iluminadoras instrucciones del Bhagavatam fueran inteligibles para el público contemporáneo medio. Es verdad que no todo el mundo iba a comprenderlo, pero aunque sólo unos cuantos lectores recibieran el beneficio de este conocimiento trascendental, el esfuerzo sería un gran éxito.

Antes de que Srila Prabhupada viniera a América en 1965, con sus primeros volúmenes en inglés del Srimad-Bhagavatam, una persona bien intencionada le podría haber preguntado: «¿Por qué traducir esta obra, que tiene tan poca audiencia? ¿Por qué no otra cosa, más fácil y más popular?». Sin embargo, Prabhupada no pensaba en esos términos. Para él no importaba que no hubiera lectores para el Srimad-Bhagavatam; él creó su propio número de lectores. En unos años, miles de discípulos se convirtieron en serios estudiantes del Bhagavatam, y millones de otras personas de todo el mundo compraron el libro y lo llevaron a sus casas. Esto es significativo de los grandes autores: que crean sus propias audiencias si previamente no las había.

 

* Reproducido del ISKCON Communications Journal, Volumen 8, Nº 2

 

 

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