El objetivo de la existencia

Todo ser humano debería sentir curiosidad acerca de la Verdad Absoluta. Ese es el verdadero objetivo de la vida humana.

Este diálogo entre Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada y el poeta Allen Ginsberg tuvo lugar en Columbus, Ohio (Estados Unidos), el 12 de mayo de 1969.

Allen Ginsberg: Su Divina Gracia, trato de imaginar formas para que este movimiento espiritual suyo pueda difundirse más y más y sea cada vez más aceptado por la gente. No sé como. Me resulta difícil concebir que todo el mundo en América…

Srila Prabhupada: No hay nada que sea aceptado por todo el mundo.

Allen Ginsberg: Lo que quiero decir es que me resulta difícil imaginar un amplio número de americanos modernos viviendo una vida basada en los antiguos textos sánscritos del yoga, alimentándose de productos vegetarianos ofrecidos al Señor, y manteniendo el celibato excepto cuando se trate de procrear. Y muchos de nosotros hemos estado pensando, ¿qué tipo de práctica religiosa, qué tipo de ejercicios sencillos de meditación, podrían ofrecerse a los americanos que fueran adoptados por una gran, gran multitud de personas? No hemos resuelto el problema.

Una cosa de la que me he dado cuenta es que sus templos dedicados a Krishna se han propagado bastante y se encuentran firmemente enraizados y sólidamente fundamentados. Hay bastantes en la actualidad. Y eso es una raíz muy sólida. Y creo que esa tendencia continuará.

Srila Prabhupada: Sí.

Allen Ginsberg: Sin embargo, me pregunto, ¿qué futuro les espera? ¿Qué futuro le espera a una disciplina religiosa tan técnica, tan compleja? Por ejemplo, su movimiento exige una gran sofisticación en lo referido a la dieta. Me refiero, a no comer carne, a cumplir los Ekadasi, un par de veces al mes se abstienen de consumir legumbres y cereales. Y tanta sofisticación respecto al ritual diario, como el arati, cuando se le ofrece al Señor el alimento y las flores, etc. Todo el conjunto que están enseñando, ¿hasta qué punto puede propagarse sobre la base de su propia complejidad?

Srila Prabhupada: Sí. Dichas prácticas son un poco complejas. De lo que se trata es de mantener a los devotos constantemente ocupados en la conciencia de Krishna. Ese es el programa. Gradualmente, iremos introduciendo más y más aspectos de esta cultura de Krishna, de modo que los devotos sean conscientes de su opulencia y no sientan la necesidad de salir de la conciencia de Krishna.

En primer lugar, usted tiene que comprender que estamos tratando de que la gente se haga consciente de Krishna. ¿Y cómo lograr que una persona sea consciente de Krishna las veinticuatro horas del día? Ese es el programa.

Allen Ginsberg: Bien, los judíos ortodoxos cuentan con una existencia ritual diaria muy dura y complicada, segundo a segundo, con esa misma finalidad. Se trata de mantenerles conscientes de su naturaleza religiosa. Y eso ha facilitado la existencia de un pequeño grupo de judíos a lo largo de los siglos como unidad integral, pero tiende a desaparecer en las últimas generaciones, simplemente porque la vida moderna no permite esa cantidad de conciencia de Krishna o de conciencia judía, o de conciencia y atención religiosa, con cada acto a lo largo de todo el día. Mi pregunta es, ¿en qué medida puede propagarse la devoción total a Krishna, acto a acto, todo el día? ¿Cuánta gente puede dedicarse a ello en un lugar como América? ¿O sólo intenta conseguir unos pocos devotos, unos cientos o miles que permanecerán?

Srila Prabhupada: Sí. Sí. Ese es mi programa, porque no todo el mundo puede lograr la conciencia de Krishna. En el Bhagavad-gitaleemos, bahunam janmanam ante: Sólo después de muchos, muchos nacimientos, puede una persona alcanzar esta comprensión plena. Así que, en cualquier época, no es posible que una masa de gente, una vasta multitud, sea capaz de comprenderlo y adoptarlo. ¿Entiende? Bahunam janmanam ante jnanavan mam prapadyate: «Después de muchos nacimientos, aquel que consigue el conocimiento se entrega a Mí». En otra parte del Bhagavad-gitaleemos manusyanam sahasresu: De entre millones de hombres, puede que uno se pregunte cómo liberarse de este mundo material. Y de entre millones de tales almas liberadas, puede que haya uno que, en verdad, comprenda a Krishna.

El Señor Chaitanya vino para ayudarnos a comprender a Krishna mediante un sencillo proceso.

Así que, en términos generales, comprender a Krishna no es algo sencillo. Es por ello que, cuando Krishna vino como el Señor Chaitanya, hace quinientos años, fue tan generoso que nos dio un proceso muy sencillo, el canto de Su santo nombre. De otro modo, la conciencia de Krishna no es fácil, porque en lo que se refiere a la Verdad Absoluta, Krishna es la última palabra, y por lo general, la gente se encuentra como los animales, ensimismada en este mundo material temporal.

De entre muchas personas ilusionadas materialmente, una se siente interesada en las Escrituras. Bien, la mayoría de las personas, si no se sienten atraídas por las Escrituras, sí se sienten atraídas por las ceremonias y rituales descritos para la mejora de la condición económica. ¿Se da cuenta? La gente adopta una religión, o dharma, motivados por artha: la mejora de su posición económica. Artha significa dinero.

¿Por qué artha? ¿Por qué ese afán de dinero? Debido a kama, o los inútiles intentos de satisfacer estos sentidos temporales e ilusorios. Y cuando llega la frustración después de tantos intentos de complacer los sentidos, entonces se busca moksa, o liberación, mediante una supuesta fusión en el Absoluto. Estas cuatro cosas están en marcha. Dharma, artha, kama, moksa. Pero las Escrituras dicen que el dharmano es para obtener dinero, y que el dinero no es para satisfacer los sentidos, y que la satisfacción de los sentidos sólo ha de aceptarse en la medida en que es necesaria para el sostén del cuerpo. Eso es todo.

El trabajo real de la vida humana es tattva-jijnasa, comprender la Verdad Absoluta. Jivasya tattva-jijnasa nartho yas ceha karmabhih. Kamasya nendriya-pritir labho jiveta yavata. Kamasya, satisfacción de los sentidos, no significa que haya que aumentar el volumen de la satisfacción de los sentidos. No. Jiveta yavata: Hay que aceptar la satisfacción de los sentidos en la medida en que sea necesaria para vivir cómodamente. La verdadera ocupación de esta vida humana es jivasya tattva-jijnasa. Todo ser humano debería sentir curiosidad acerca de la Verdad Absoluta. Ese es el verdadero objetivo de la vida humana. Pero no contemplará al conjunto de la sociedad tratando de comprender este punto. No es posible. No albergue esas esperanzas.

Allen Ginsberg: Entonces, ¿su plan en América consiste en establecer centros de modo que aquellos que sí estén interesados puedan seguir sus estudios y practicar los ritos?

Srila Prabhupada: Personalmente, no tengo ambición alguna. Pero la misión de la vida humana consiste en progresar hasta este nivel. Así que debería existir al menos algún centro o institución que ofrezca a la gente esta idea.

Por supuesto, sabemos que no todo el mundo va a adoptarlo. Por ejemplo, durante mi época de estudiante, en la Universidad de Calcuta el salario de un profesor era de unos 1.300 a 1.400 dólares al mes. Y sin embargo no había muchos estudiantes, y las tasas pagadas por cada estudiante no superaban los treinta y seis dólares al mes. Aún así, había que mantener las clases, porque tiene que haber un ideal. Por lo tanto, nuestra misión es que las personas inteligentes del mundo sepan que el objetivo de la vida humana no es obtener la satisfacción de los sentidos. Como dice el Srimad-Bhagavatam, jivasya tattva-jijnasa: La vida humana es para preguntar sobre la verdad última. Es lo mismo que dice el Vedanta, porque el Srimad-Bhagavatamno es sino la explicación del Vedanta. O sea, que el Vedantaafirma, athato brahma-jijnasa: Esta forma humana de vida tiene como finalidad preguntar acerca del Brahman, El Espíritu Supremo.Atha significa «ahora», y athasignifica «después», es decir que ahora, después de recorrer incontables especies inferiores de vida, cuando el alma se alza al fin hasta el nivel de la vida humana civilizada, en este momento debe dedicarse a preguntar acerca de qué es la Verdad Absoluta. Esa es toda la filosofía Vedanta: ¿Qué es la Verdad Absoluta? Y como he dicho, eso mismo es lo que se explica en el Srimad-Bhagavatam. Jivasya tattva-jijnasa. Jivasyasignifica que, para todas las entidades vivientes, el objetivo más importante consiste en hacer preguntas acerca de la Verdad Absoluta.

Y, sin embargo, en la actualidad, gracias a los supuestos educadores y dirigentes, la gente es malencaminada. En vez de llevar a la gente hacia una plataforma más elevada, el nivel donde se hacen preguntas relativas al Absoluto, esos malos dirigentes no hacen más que ofrecer oportunidades para poder satisfacer los sentidos.

Allen Ginsberg: De acuerdo. Pero en la actualidad, en América, existe un sentimiento generalizado de bancarrota espiritual, debido al excesivo énfasis puesto en los sentidos. Todos están de acuerdo en ello.

Srila Prabhupada: Ese sentimiento debe existir. Debe existir.

Allen Ginsberg: Todos se muestran de acuerdo en afirmar que nuestra civilización ha llegado al extremo de sus posibilidades materiales. Y todos están de acuerdo en ello. Se dice en las editoriales del New York Timesy en las editoriales de los periódicos de ISKCON. Así que todo el mundo, pues, está buscando una alternativa al énfasis material.

Srila Prabhupada: Deberían dirigir su curiosidad hacia la Verdad Absoluta.

Allen Ginsberg: Su Divina Gracia, mi pregunta original estaba relacionada con que esos rituales tan complicados y el idioma sánscrito, todas esas cosas, ¿no evitarán que la gente acepte lo que usted está entregando?

Srila Prabhupada: No, no. Estamos traduciendo, ofreciéndolo todo en inglés. Todos nuestros libros se están publicando en inglés. Nuestra revista está en inglés.

Allen Ginsberg: Pero la pregunta es, ¿el modo de vida que usted propone puede adaptarse a muchísima gente?

Srila Prabhupada: A esa pregunta he de responder que esta cultura de Krishna no es algo que muchísima gente aceptará.

Allen Ginsberg: Sí. Sin embargo, hay una sed que sienten muchos, mucha gente, de obtener respuestas alternativas, un sistema alternativo mejor.

Srila Prabhupada: Sí. Y si la gente está de hecho sedienta, si de verdad están sedientos, pueden adoptar este sistema dado por el Señor Supremo. ¿Qué hay de difícil en ello? No hay nada difícil. Muchos jóvenes americanos ya lo han adoptado, y no tienen dificultad alguna. Se sienten aliviados. ¿Qué tiene de difícil la oración Hare Krishna? Tú estás rezando.

Allen Ginsberg: Sí.

Srila Prabhupada: Y está en sánscrito. ¿Qué dificultades experimentas?

Allen Ginsberg: No tengo demasiadas dificultades, salvo desde el punto de vista estético. Sí, eso es. La dificultad que siento es que debería haber algún elemento del lenguaje americano para establecer una mejor comunicación.

Srila Prabhupada: Por lo tanto, solicitamos tu ayuda.

Allen Ginsberg: Sí. Bueno, no he encontrado ningún otro medio. No hago otra cosa que continuar rezando y cantando Hare Krishna.

Srila Prabhupada: Esa es también mi opinión. He venido a América con esa misma idea: ya que América es la cima de la civilización material, no es un país empobrecido, ¿verdad?, y aún así buscan algo. Por ello, he venido a ofrecer: «Toma esto. Serás feliz». Esa es mi misión.

Y si las Américas adoptan esta conciencia de Krishna seriamente, todos los demás países lo harán, porque América está a la cabeza en la actualidad. Por ello las personas famosas, como tú, han de tratar de comprender. ¿Qué dificultad hay? Ninguna. Rezar Hare Krishna, cualquiera puede hacerlo. Incluso los niños pequeños rezan y cantan. Ninguna dificultad. Así que, ahora me preguntas ¿cómo este modo de vida podría atraer a mucha gente?

Allen Ginsberg: Bueno, sólo rezar sin practicar ninguna filosofía. . .

Srila Prabhupada: Tenemos una filosofía. Estamos enseñando el Bhagavad-gita. Estamos hablando sobre la filosofía Bhagavata. Hablamos de la filosofía del Señor Sri Krishna Chaitanya.

Allen Ginsberg: Y cuentan con un ritual diario. Y esta es mi pregunta: ¿El ritual Chaitanya-Krishna, que ustedes practican en esta casa y en los demás ashrams, es algo que en el futuro una gran masa de gente pueda practicar?

Srila Prabhupada: Con tiempo sí, ¿por qué no?

Allen Ginsberg: ¿En América?

Srila Prabhupada: Sí. Ya lo hemos visto. Virtualmente todos mis estudiantes son americanos. Y la conciencia de Krishna se está propagando.

Allen Ginsberg: Sí, pero exige adaptarse al modo de vestir indio y…

Srila Prabhupada: Eso no es muy importante.

Allen Ginsberg: Y adaptarse a los alimentos indios.

Srila Prabhupada: No, no. Alimentos indios, no se trata de alimentos indios. ¿Tú no comes fruta?

Allen Ginsberg: Sí, sí.

Srila Prabhupada: ¿Y eso es comida india? ¿Tú dirías que eso es comida india?

Allen Ginsberg: Bueno, me refiero a las verduras al curri.

Srila Prabhupada: Las verduras, si lo prefieres, puedes hervirlas. Qué importa. No importa si te adaptas o no a nuestro paladar específico. No. Ese no es el plan, que para hacerse consciente de Krishna haya que cambiar de gustos. No. Nosotros decimos lo que Krishna dice en la Bhagavad-gita.Patram puspam phalam toyam yo me bhaktya prayacchati: «Cualquiera que Me ofrece con devoción esas verduras, frutas, flores, leche, eso lo acepto». Nosotros queremos satisfacer a Krishna, y es por ello que elegimos alimentos de esos grupos.

Y esos alimentos ya los estás aceptando. ¿No comes verduras?, ¿no consumes fruta?, ¿no comes cereales?, ¿qué hay de nuevo? Ahora, en lo que se refiere a la forma de cocinarlos, puedes cocinarlos de acuerdo con tus propios gustos. Pero los grupos de alimentos deben ser los especificados. Nada de carne. Porque Krishna no dice: «Ofréceme carne».

Este, a grandes rasgos, es nuestro programa. Y tú ya comes cereales, verduras y fruta, así como también bebes leche. ¿Dónde está la diferencia? Yo no veo diferencia alguna.

Allen Ginsberg: Bueno, puede que no. Podría decirse que no hay diferencias, ya que el alimento es básicamente el mismo. Se trata sólo de una cuestión de estilo.

Srila Prabhupada: Sí. Es posible que mi estilo y el tuyo difieran. De acuerdo. De cualquier modo, para estar sanos y continuar vivos, es necesario comer, dormir, aparearse y defenderse. Nosotros no estamos diciendo que haya que dejar de hacer esas cosas. Arjuna no quería ser violento y defenderse. «¿De qué sirve luchar?».

Krishna le respondió: «Sí. Es preciso. Debes luchar». Defenderse forma parte de la cultura de Krishna. ¿En qué, pues, difiere? No hay diferencias. Lo único que estamos haciendo es ajustar las cosas de modo que podamos ser verdaderamente felices. Cualquier persona inteligente aceptará esta idea cultural. No estamos prohibiendo nada, sino que estamos acoplando las cosas. No es difícil. Las personas inteligentes como tú deben tratar de comprender y aceptar esta idea y propagarla, porque su país la necesita.

El poeta y activista Allen Ginsberg junto a A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada.

Allen Ginsberg: Pero hay un límite en lo ampliamente en que puede propagarse la pronunciación de Krishna, creo yo. Hay un límite.

Srila Prabhupada: ¿Hmm? No hay límites. Puedes pronunciar Krishna de cualquier manera. Por ejemplo, K-r-i-s-h-n-a. Puedes pronunciar Krishna de cualquier modo. Niyamitah smarane na kalah. No hay normas estrictas y complejas, no hay límites.

Allen Ginsberg: El límite lo ponen los prejuicios de la gente.

Srila Prabhupada: Nosotros no decimos: «¿Por qué cantan el nombre de Krishna de ese modo?». Nunca hemos dicho eso. Lo que decimos es: «Por favor, procuren rezar y cantar Krishna».

Allen Ginsberg: O podemos decir que habrá límite hasta que el término Krishna se vuelva tan corriente en inglés como cualquier otra palabra inglesa.

Srila Prabhupada: Ya está en los diccionarios. En todos los diccionarios aparece Krishna. ¿Qué más quieres?

Allen Ginsberg: Algo que no moleste a los conductores de camiones.

Discípulo: Pueden decir Cristo. También podrán decir Krishna. Es lo mismo.

Allen Ginsberg: Cierto. Pero ellos no dicen Cristo. [Risas].

Srila Prabhupada: He leído un libro, el evangelio de Acuario, donde se dice que Cristo significa amor. Cristo es amor. Y Krishna también significa amor. Así que la palabra Cristo viene de Krishna. En la India algunas personas dicen Krista. En vez de Krishna, dicen Krista. Y en algunas zonas se pronuncia Kesta. En general, en vez de pronunciar el término Krishna correctamente, si alguien se llama Krishnacandra, le dicen, «hola, Kestara».

Allen Ginsberg: ¿Dónde?

Srila Prabhupada: En la India por todas partes. Kesta. O sea que Kesta, Cristo, Kristo, Krista, o Krishna, son todas palabras del mismo grupo. Pronunciar Krishna no es difícil.

 

Back To Godhead © 2000

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *