Dakor: Hogar de Krishna el desertor

Bhakti Vikasa Swami

En este lugar se adora al Señor Krishna por un acto que empañaría la reputación de otros, pero que, en Su caso, sólo sirve para aumentar Su fama y el amor que Le tienen Sus devotos.

Dakor es famoso en todo Gujarat, India, por una deidad del Señor Krishna llamada Ranchor Raya. Ranchor (rana-chora) significa «el que huye del campo de batalla» o, sencillamente, «desertor», y raya (de raja) designa a un rey o persona respetable. Krishna ganó fama como Ranchor Raya cuando escapó del campo de batalla, aparentemente por temor. De hecho, Él deseaba impedir una matanza innecesaria y realizar Su pasatiempo de raptar a Rukmini, Su primera esposa. La huida del campo de batalla de Krishna es glorificada de modo especial por Sus devotos en Gujarat, porque indica la fecha en la que Krishna fijó Su residencia en Dwarka (Dvaraka), Gujarat.

En la actualidad, la deidad Ranchor Raya permite que Dakor sea tan estimado en Gujarat como lo es la famosa ciudad de Dwarka, la capital del Señor Krishna. Pero Dakor es visitada principalmente por gujaratis, como indican los letreros y señales: todos ello escritos en gujarati. (Los letreros y señales de Dwarka u otros lugares santos famosos aparecen en hindi y en inglés, además de las grafías regionales particulares). 

Llegamos a Dakor a principios de enero, cruzando paisajes repletos de bananeros, ricinos y algodón. Nuestro viaje tuvo un inicio afortunado: cuando dejamos nuestro centro de ISKCON en Vallabh Vidyanagar, Gujarat, un caballero recién llegado de Dakor nos ofreció prasadam de Ranchor Raya. 

Los gujaratis que visitan y residen en Dakor nos acogieron cálidamente, porque todos los habitantes de Gujarat reconocen a los devotos de ISKCON. Nuestro grupo estaba formado por dos devotos de la antigua Yugoslavia, uno de Polonia, un americano, un gujarati, y yo, inglés. Muchos peregrinos, contentos de ver devotos occidentales, se postraron y tocaron nuestros pies o juntaron sus manos en señal de respeto. Muchos nos saludaron diciendo «Hare Krishna». 

Peregrinos de las aldeas

En Dakor nos fue imposible aparcar a menos de medio kilómetro del templo debido al denso tráfico. Los autobuses atestados de turistas iban y venían, repletos de gente cantando bhajanas, himnos devocionales. Era purnima, luna llena, que cada mes atrae cerca de cien mil peregrinos en busca de las bendiciones de Ranchor Raya. (Aunque Dakor es pequeño –unos 30.000 habitantes– dispone de una espaciosa estación de ferrocarril para dar cabida a todos los visitantes). Mucha gente hace el voto de visitar Dakor cada purnima, pero las multitudes crecen durante el purnima de kartika (octubre/noviembre), un día particularmente auspicioso para los devotos de Krishna, porque Ranchor Raya fue instalado en la ciudad de Dakor ese mismo día. Muchos peregrinos llegan la tarde anterior a la luna llena para poder asistir al mangala-arati, la primera adoración que se celebra a las 6.30 de la mañana siguiente. 

Templo de Sri Ranchor Raya, en Dakor.

Durante los meses de kartika y chaitra/phalguna (aproximadamente desde febrero hasta abril) Ranchor Raya atrae a muchos bhajana-mandalis, grupos de aldeanos que caminan hasta Dakor cantando bhajanas. Entre los bhajana-mandalis a menudo suele haber aldeanos cuyos antepasados ya realizaban este peregrinaje mensual a Dakor. Algunos grupos caminan más de cien kilómetros. La mayoría de los grupos –entre doscientas o cuatrocientas personas- caminan varios días llevando una bandera muy ornamentada, a veces se trata de un simple estandarte de color con un ribete plateado, donde pone: «¡Jaya Sri Ranchor Raya!» («¡Toda gloria al hermoso Ranchor Raya!») Cuando los bhajana-mandalis llegan a Dakor, instalan su bandera en la cúpula del templo como ofrenda a Ranchor Raya y es un símbolo del término de su peregrinaje.

Observamos a uno de estos grupos de aldeanos que cantaba de forma exuberante los nombres del Señor mientras bailaban, saltaban y se rociaban con tintes de colores. Sus ropas y cuerpos habían adquirido un tono multicolor, y esperaban en el patio para entregar su bandera a los sacerdotes. Después entraron en el templo, y cuando salieron, su bandera ya sobre la cúpula, se quedaron quietos observando la bandera con suma devoción. Muchas más banderas de otros grupos llegaban sin parar, una tras otra. Cuando una subía, otra bajaba. Las banderas permanecen sobre el templo un minuto y luego son bajadas. Pero eso ya es suficiente; los peregrinos quedan satisfechos de la ofrenda hecha a Ranchor Raya. 

Un grupo recién llegado a Dakor se apresura para ser recibidos en audiencia ante el Señor Ranchor Raya.

Deseábamos entrevistar a algunos de los asistentes, pero resultó que fuimos nosotros los entrevistados: «¿De dónde son? ¿Les gusta Ranchor Raya?» Los primeros a los que nos dirigimos fueron unos jóvenes que tenían una tienda de confección en Ahmedabad, a unos ochenta kilómetros. Hacía seis años que venían a pie a Dakor cada Purnima. Llevaban viajando dos días. Se quedaban una noche en Dakor y luego tomaban un autobús de regreso.

Stawa Bhagat venía a Dakor desde un lugar cercano a Dwarka. Hacía seis años que venía, una vez al año. 

—No quiero nada —nos dijo—.No vengo con ningún objetivo material. Sólo vengo para obtener el darsana [audiencia] del Señor. 

Le pregunté cómo se sentía. 

—Estoy tan feliz pensando en el Señor que en mi corazón no cabe nada malo, sólo buenos pensamientos. 

Ver al Señor

Sobre las entradas y en otras partes alrededor del templo es posible ver pantallas de televisión que muestran la deidad, pero los peregrinos no se muestran demasiado interesados en ellas. Ellos desean entrar y ver la deidad en directo. Filas de gente entran por la puerta principal, y otros salen por una puerta lateral. Las dos entradas principales están protegidas de modo que la gente sólo pueda entrar por turnos. Las mujeres disponen de una entrada separada, y una vez dentro se colocan delante de los hombres, separadas de ellos mediante una barrera. Todos los peregrinos ven la deidad y luego salen a dar la vuelta al templo.

Obtener el darsana del Señor durante el arati es afortunado, pero los aratis sólo duran unos minutos, así que hay mucha aglomeración. Las fuerzas de seguridad del interior hacen sonar sus silbatos para controlar la multitud, sin resultado alguno. Miles de personas empujan y se abren camino. A nadie parece importarle. Los grandes ojos del Señor miran bondadosamente a Sus devotos. Todos se muestran felices cantando los nombres del Señor y teniendo Su darsana. 

Sri Ranchor Raya.

La gente trae cajas de dulces, las abre, las coloca por encima de sus cabezas, y ofrece los dulces balanceando los brazos en dirección al Señor. Después llevarán los dulces a sus casas y los repartirán entre la gente de la aldea. Delante del templo hay un tenderete que vende hojas de tulasi para colocarlas sobre los dulces comprados para ofrecer a Ranchor Raya. 

Además de Ranchor Raya, Dakor es famoso también por su gota, lota y phota. Gota es una variante local de pakora (verdura rebozada y frita) hecha con harina gruesa de garbanzo y hojas de fenogreco, que se sirve con yogur. Lota es un vaso para beber; en Dakor pueden comprarse lotas de cobre, acero y aluminio. Phota es una fotografía de la deidad. Son cosas que a la gente le gusta comprar.

Grupos de adoradores

En Dakor viven 227 familias de brahmanas. Se trata de familias extensas, así que hay una gran población de brahmanas. No pertenecen a ningún linaje en particular, pero las familias se dividen en tres grupos: Tapodhanas, Kaowas y Sri Gauras. Los Tapodhanas eran los residentes originales, cuando Dakor solamente era una aldea en medio de la selva, y no se les consideraba aptos para realizar servicio en el templo, por ello se recurrió a otros brahmanas que viajaron hasta el lugar.

Como sucede en muchos templos en los que las familias brahmanas se encargan de la adoración, los brahmanas se turnan para servir a la deidad (en turnos que duran unas semanas) y tienen otros trabajos el resto del tiempo. La mitad de los ingresos del templo se dividen entre las familias brahmana. El templo recibe dinero a través de su caja de colectas, por la venta del prasadam, y alquilando tiendas y residencias en la zona que rodea el templo.

La dirección del templo coloca la mitad de los ingresos en tres fideicomisos: el fideicomiso del templo, la goshala (vaquería), y el fideicomiso Thakurapura, un área de la aldea recibida de donaciones. Toda la leche que producen las vacas se utiliza en las cocinas del templo. Aunque hay cuatrocientas vacas, la enorme cantidad de alimentos que se preparan cada día (en ghee –mantequilla purificada–) para Ranchor Raya exige que el templo compre más ghee de otra goshala, en Rajkot.

Muchos de los habitantes de Dakor visitan el templo tres veces al día: durante mangala-arati, a mediodía (lo que supone cerrar las tiendas) y por la tarde.

Después de pasar la mayor parte de la mañana en medio del barullo de los visitantes durante purnima, fuimos a la casa de Ashok Bhai, un tendero local amigo de nuestros devotos. Después nos reunimos con Guha Dasa, un devoto de ISKCON que vive en Dakor, que nos había invitado a comer en su casa. 

Visita al templo por la tarde

Regresamos al templo a las 5.30 de la tarde. Todavía hay gente. Un caballo que está a punto de ser utilizado para la procesión está atado y hace cabriolas. En el recinto del templo hay una báscula para pesarse. Un cartel sugiere que se haga un donativo a la goshala equivalente al peso de cada uno en oro, plata, rupias, arroz, tela, azúcar o cualquier otra cosa.

Báscula para donar el equivalente del peso de cada uno en oro, plata, joyas o alimentos.

Ranchor Raya recibe siete ofrendas diarias de alimentos, y la cocina funciona sin parar. Esperábamos poder entrar en la cocina para hacer unas fotos, pero no nos dejaron. Olía a comino frito en ghee. La ofrenda de la tarde se llama Chhapan-bhog, que significa «cincuenta y seis artículos ofrecidos al placer del Señor». Organizamos con un pujari (sacerdote) la posibilidad de probar el Chhapan-bhog, tras la ofrenda.

Pasadas las 6 de la tarde, se le cambian las ropas y ornamentos al Señor delante de todo el público y se le ponen los vestidos para dormir. Todo el mundo observa la operación. En medio de las prisas, nos lanzan de un lado para otro, sin malicia, pero con el ansia de ver al Señor. Hay gente que grita: «¡Krishna Kanaiya… » y otros acaban la frase: «… Lala, ki jaya!» («¡Toda gloria al querido niño Krishna!») Hay otros que gritan: «Ranchora…» y otro responde: «… Raya, ki jaya!» El vestido de color rosa brillante de Ranchor Raya es cambiado por otro de color anaranjado rojizo. La tela para hacer el turbante es larga, como la que llevan los aldeanos, y enrollada de modo que parezca un yelmo rígido de tela para protegerse del calor del sol y del frío en invierno.

Pronto podemos contemplar los cincuenta y seis platos del prasada. Tras la ofrenda los trasladan a una habitación donde se reparte. Todas las ollas son de plata maciza. En Diwali, se utilizan recipientes de oro. Arroz, dahl (legumbres), jalebis (dulce), kharhi, dokla, papad, puris, otros dulces, kachoris, chapatis, paratha, achar, jalebis grandes, gota, sabjis (guisos de verduras), kaman, srikhand, gulabjamun… Fuera de la habitación la gente espera ofreciendo oraciones al prasada.

Salimos del templo a las ocho de la tarde. Mientras se eleva la luna llena, se cierran las puertas del templo y todo el mundo abandona el lugar. Los guardias esperan para cerrar. Unos cuantos visitantes han llegado tarde y dejan sus cajas de dulces en las puertas principales. Las dejan allí unos minutos como ofrenda a Ranchor Raya y luego las retiran convertidas en prasada.

Sabores inolvidables

Para dar por finalizada nuestra visita, el pujari Ashok Sevak, miembro vitalicio de ISKCON, nos lleva a su casa para que probemos el Chhapan-bhog. Tenemos buen apetito, quizá debido a estar caminando todo el día, o debido al frío de la tarde. Podría decirse que la misericordia de Ranchor Raya hizo que pudiéramos probar la mayoría de los cincuenta y seis platos preparados. Como dice Srila Prabhupada: «El poder de saborear se perfecciona cuando se disfruta probando el prasada». (Srimad-Bhagavatam 3.21.13, Significado) ¿Cómo era el Chhapan-bhog? Si quieren saberlo, vayan a Dakor y lo comprobarán por ustedes mismos.

Pasatiempos de Dakor

Por Jaya Damodara Dasa

En la época del Mahabharata, el área de Dakor era una selva con riachuelos y lagos. Danka Risi era uno de los varios sabios que residían en los ashrams del lugar; después de complacer al Señor Shiva le solicitó que se quedase en su ermita. El Señor Shiva estuvo de acuerdo y se apareció en el lugar en su forma de linga, todavía conocida con el nombre de Dankanath Mahadev. Pues anteriormente Dakor se llamaba Dankapura.

Cuando el Señor Krishna y Bhima fueron a la ermita de Danka Risi, Krishna le pidió al sabio que le solicitase una bendición. Danka Risi pidió que Krishna, al igual que el Señor Shiva, permaneciera en su ermita permanentemente. Krishna le prometió que después de permanecer en Dwarka durante algún tiempo, en Kali-yuga se quedaría a vivir en Dankapura. 

El deseo de Danka Risi se cumpliría gracias a Bodana, un gran devoto de Krishna, en el siglo XIII. Se supone que en un nacimiento previo Bodana vivió en Gokula, donde Krishna le otorgó la gracia de nacer en Gujarat en Kali-yuga y, de ese modo, volver a tener Su darsana. 

Bodana, que era rajput de Dakor, fue un devoto magnífico. Cultivaba tulasi y viajaba a Dwarka cada seis meses para adorar a Krishna con hojas de tulasi. Estuvo haciéndolo hasta que cumplió 72 años y le resultó difícil continuar. Krishna, al ver su situación, se le apareció en un sueño y le dijo que en su próxima visita a Dwarka trajera consigo un carro de bueyes y, de ese modo, Él (en forma de deidad) le acompañaría de regreso a Dakor. 

Cuando Bodana llegó a Dwarka, los sacerdotes le preguntaron por qué llevaba consigo un carro. Bodana respondió que había venido a llevarse la deidad del Señor Krishna. Al contemplar el endeble carro, los sacerdotes no le creyeron, pero cerraron el templo por la noche, por precaución. A medianoche, Krishna abrió las puertas de par en par, despertó a Bodana, y le dijo que se preparara para llevarle consigo a Dakor.

Cuando los brahmanas descubrieron la ausencia de la deidad, se dirigieron a Dakor en Su busca. Bodana estaba asustado, pero Krishna le dijo a Bodana que Le escondiera y se reuniera con los sacerdotes. Los sacerdotes se enfadaron, y uno de ellos arrojó una lanza a Bodana y le mató. Bodana logró la liberación. 

El Señor Krishna ordenó entonces a la esposa de Bodana que entregara a los brahmanas el equivalente de Su peso en oro y les dijera que regresaran a Dwarka. La pobre mujer no pudo hacerlo, pero, milagrosamente, la deidad se volvió tan ligera de peso como el arete de oro que la mujer llevaba en la nariz (cinco gramos), que era todo el oro que poseía. Los brahmanas estaban descontentos, pero el Señor les dijo misericordiosamente que transcurridos seis meses encontrarían una réplica idéntica de Su deidad en un pozo de Dwarka, lo que, por supuesto, sucedió.

 

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