Una sociedad sin envidia

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Sachinandana Swami

Todos nosotros en este mundo material sentimos envidia: ¿esta emoción tiene cura?

Todos nosotros en el mundo material sentimos envidia, y esto ocurre originalmente porque Le hemos dado la espalda a Dios. Esta envidia permanece adormecida hasta que vemos a alguien que aparentemente tiene algo que nosotros no tenemos —éxito, atención, riqueza, influencia, etc.— y entonces aparece, tal como el fuego se enciende cuando se frotan dos cañas de bambú.

¿Cuál es la cura de la envidia, podemos preguntarnos? Muy simple: en vez de pensar «¿Qué puede satisfacerme?», tenemos que preguntarnos: «¿Qué satisface a Krishna?». En relación a este punto, me gustaría citar un significado de Srila Prabhupada del Srimad-Bhagavatam 10.13.60, donde explica la cura espiritual para la envidia al describir la vida en Vrindavana:

La envidia surge de la complacencia de los sentidos, pero en Vrindavana no hay complacencia de los sentidos, pues el único objetivo es la satisfacción de Krishna. En este mismo mundo material, los animales de Vrindavana no sienten envidia de los sadhus que allí viven. Los sadhus cuidan vacas y dan leche a los tigres diciendo: «Venid a tomar un poco de leche». Por lo tanto, en Vrindavana no se conocen la envidia y la malicia. Ésa es la diferencia entre Vrindavana y el mundo corriente… Allí todos son felices complaciendo a Krishna. Krishnotkirtana-gana-nartana-parau. Desde los gosvamis, hasta los tigres y demás animales feroces, todos tienen la misma ocupación: complacer a Krishna… Todos desean servir a Krishna conforme a sus facultades, de forma que no hay envidia.

A continuación, Srila Prabhupada aborda las causas del problema —lo que causa el daño y cómo lidiar con ello. (Aquellos que han visitado Vrindavana en India, probablemente sonreirán a medida que continúen leyendo)

A veces podemos pensar que los monos de Vrindavana son envidiosos, porque hacen travesuras y roban comida, pero en Vrindavana vemos que a los monos se les deja robar mantequilla, y que el mismo Krishna se la da. Krishna mismo demuestra que todos tienen derecho a vivir. Así es la vida en Vrindavana. ¿Vivir yo y morir tú? No. Eso es vida material. Los habitantes de Vrindavana piensan: «Lo que Krishna nos dé, compartámoslo como prasada y comámoslo».

Por supuesto, esta visión solo puede lograrse cuando se ha alcanzado una devoción madura, y esta madurez tarda un tiempo en desarrollarse. Srila Prabhupada explica cómo alcanzar esta plataforma al final de su significado:

Esa mentalidad no puede aparecer repentinamente, sino que surge poco a poco con el cultivo de conciencia de Krishna; mediante el sadhana, podemos elevarnos hasta ese nivel.

Mientras tanto, mientras desarrollamos la conciencia de Krishna, me gustaría recomendar dos métodos muy efectivos:

1) Sustituir emociones negativas por positivas: El gran maestro Patanjali recomienda que, cuando surgen emociones negativas, podemos sustituirlas por positivas. Como la mente generalmente solo puede mantener una emoción a la vez, la emoción positiva puede disolver la negativa. Una de esas emociones positivas es la compasión. Esta supera definitivamente la envidia —siempre y cuando nos aferremos a ella lo suficiente. Por lo general, desarrollar compasión es más difícil. Puede haber circunstancias en la vida en las que los demás nos alteren tanto que nos indignemos completamente y olvidemos nuestras aspiraciones.

Tal vez Bhaktivinoda Thakura se refería a este asunto cuando escribió:

¿Cuándo sentiré compasión por todas las entidades vivas? En ese momento —olvidando mi propia felicidad— desarrollaré humildad genuina y me preguntaré dócilmente: ¿cómo puedo difundir la orden sagrada de Sri Chaitanya Mahaprabhu? (Kabe habe bolo por Bhaktivinoda Thakura)

La envidia no logra sacar sus horribles garras cuando intentamos ver a los demás con igualdad —en su desgracia y su felicidad— y tratamos de actuar y hablar con compasión genuina para el beneficio de todos.

2) Asumir la perspectiva de Krishna: Generalmente, cuando sentimos que nuestra envidia aumenta al ver que los demás tienen más que nosotros, podemos intentar comprender que ellos han recibido los dones de Krishna y apreciar que el Señor les ha dado ciertos talentos.

A este respecto, Srila Prabhupada escribió lo siguiente en su significado del Sri Chaitanya-charitamrita, Madhya 1.218:

El vaishnava, al ver que otro vaishnava ha recibido la misericordia del Señor, se siente muy feliz. Los vaishnavas no son envidiosos.

Es posible alcanzar esta conciencia cuando se entiende que nadie actúa independientemente de Krishna.

Debemos entender que nadie es independiente, pues todo es parte integral de Krishna y actúa y se mueve por el deseo supremo de Krishna. Esa comprensión, esa conciencia, es conciencia de Krishna. (Srimad Bhagavatam 10.13.53)

Como queremos que Krishna esté feliz, nos complacerá mucho ver a otros vaishnavas sirviendo a Krishna en una mayor capacidad que nosotros. La conciencia de Krishna trata sobre Krishna —no sobre nosotros. ¡Y nuestro objetivo es satisfacerle!

Algunos consejos que puedes intentar seguir cuando sientas que la envidia aumenta en tu corazón:

  1. Identifica las cualidades, el éxito o las habilidades exactas de la otra persona que te provocan envidia.
  2. Ve esas cualidades como dones que Krishna le ha otorgado.
  3. Pregúntate a ti mismo: «¿Qué podría hacer en esta situación para complacer a Krishna?».
  4. Ora a Krishna para que te de fortaleza interior para superar tus propios sentimientos negativos y actuar de una manera consciente de Krishna —deseando el bien a todas las entidades vivas.
  5. Conecta con tu voz interior y haz algo para beneficiar a la persona que envidias. Si no puedes hacer algo concreto, al menos ora por su beneficio.

Recuerda que la envidia es la emoción que te trajo al mundo material. Si deseas mejorar y finalmente regresar con el Señor, has de superarla.

 

Fuente: www.sacinandanaswami.com

 

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