Abandona el orgullo

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Gour Govinda Swami

Un vaishnava es una persona muy elevada, pero su actitud es: «Soy el más bajo de los más bajos. Todos son superiores a mí».

 

namo maha-vadanyaya
krishna-prema-pradaya te
krishnaya krishna-chaitanya-
namne gaura-tvishe namah

«¡Oh, tú, la más generosa de las encarnaciones! Tú eres Krishna Chaitanya Mahaprabhu. Tú has asumido el color dorado de Srimati Radharani y estás distribuyendo por todas partes el amor puro por Krishna. Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias».

Sri Chaitanya-charitamrita, Madhya-lila 19.53

Este pranama-mantra [mantra para ofrecer reverencias] es una oración de Srila Rupa Gosvami. Cuando ofrezcamos reverencias a Chaitanya Mahaprabhu, debemos recitar este pranama-mantra. Sri Chaitanya Mahaprabhu es maha-vadanyavatara, «la encarnación más generosa», porque da krishna-prema, amor puro por Krishna. Ninguna otra encarnación da krishna-prema. Chaitanya Mahaprabhu no es diferente de Krishna, y da krishna-prema sin hacer distinciones. Patita pamara nahi bache: Él nunca considera si somos elevados o degradados.

El krishna-prema es difícil de alcanzar incluso para el Señor Brahma, el ser creado más elevado del universo. ¿Cómo podemos obtenerlo nosotros? Solo por la misericordia sin causa de Sri Chaitanya Mahaprabhu. Él nunca considera si lo merecemos o no. Por lo general, recibimos lo que nos merecemos. Pero Sriman Mahaprabhu es tan maravillosamente misericordioso que ofrece krishna-prema a todos sin discriminación. ¿Pero acaso todo el mundo lo recibe? Esa ya es otra pregunta.

Melosidad líquida

¿Has encontrado el prema? ¿No? Mahaprabhu es el emisor y nosotros los receptores. Si deberíamos recibir el krishna-prema, ¿por qué no lo recibimos? ¿Cómo puedes recibirlo cuando Él lo da? Si yo te doy algo: «Muy bien, toma esto», ¿cómo harás para tomarlo? Extenderás la mano y lo tomarás. Mahaprabhu te está dando prema-rasa, la melosidad trascendental.

ananda-lilamaya-vigrahaya
hemabha-divya-cchavi-sundaraya
tasmai maha-prema-rasa-pradaya
chaitanya-candraya namo namas te

«¡Oh, Señor Chaitanyacandra! Tu forma está llena de pasatiempos bienaventurados, Tu tez resplandece como el oro y das como caridad la más gloriosa melosidad del amor puro por el Señor Krishna. Yo Te ofrezco respetuosas reverencias».

Chaitanya Chandramrita 11

Maha-prema-rasa. Rasa significa «melosidad». Es algo líquido. Cuando hablamos de melosidad, de rasa, no hablamos de algo sólido; es líquido. El prema-rasa se paladea, se degusta. Así pues, Mahaprabhu es quien lo da y nosotros quienes lo recibimos. Pero ¿cómo podemos recibirlo? Puedes tender la mano y decir: «Sí, dame, dame». Pero es una melosidad. Si alguien te da una melosidad, para recogerla tienes que acudir con un recipiente, una vasija donde ponerla. Y si vas con un recipiente agujereado, ¿cómo lo harás? Todo se saldrá por los agujeros. ¿Con qué tipo de recipiente acudimos a Mahaprabhu para recibir el prema-rasa que Él da?

Si vas al Ganges con un recipiente lleno hasta el borde de porquerías, ¿cómo vas a recoger el agua del Ganges? Tienes que examinar el recipiente, ver si sirve o no sirve. Si está lleno de porquerías, primero vacíalo, elimina todo eso y lávalo. Primero vacíalo, después, recoge agua del Ganges. Del mismo modo, Mahaprabhu está dando prema-rasa, la melosidad trascendental. ¿Cómo acercarnos a Él y con qué tipo de recipiente? ¿Lo saben?

El león Chaitanya

Surge otra pregunta. La leche de vaca la puedes poner en una vasija de barro, pero la leche de leona, ¿también la pondrías en una vasija de barro? No, porque la leche de leona es muy fuerte. Si la dejas en una vasija de barro, que es porosa, la vasija se quebrará y perderás toda la leche. Para leche de leona, necesitas un vaso de oro. Del mismo modo, Mahaprabhu da prema-rasa, la melosidad amorosa, y tú debes acudir a Él con un recipiente adecuado, no poroso.

Se explica que Chaitanya es como un león, Chaitanya-simha. Ruge como un león. Tiene los hombros y la cintura de un león. Y nació en la noche de luna llena del mes de phalguna, durante la constelación zodiacal de Leo, el león. Por eso, Él es simha, Chaitanya-simha. Y cuando Él da prema-rasa, ¿con qué recipiente acudiremos a recogerlo? El recipiente adecuado es el corazón. No puedes recogerlo con las manos ni con cualquier otro contenedor. El contenedor es tu corazón. ¿Con qué recipiente puedes recoger el prema-rasa que da Mahaprabhu?

Debes examinar tu corazón, comprobar que no tenga agujeros. ¿Es un corazón puro? Si hay agujeros o contaminación en él, ¿cómo vas a recoger el prema-rasa? La lujuria, la ira, la codicia, el orgullo, la arrogancia y la envidia son las porquerías, los agujeros del recipiente. Mahaprabhu da krishna-prema sin hacer distinciones, a todos, pero ¿por qué no todos logran recogerlo? Y ¿cómo va a liberarse de todo eso nuestro corazón? ¿Cómo podemos cuidar la vasija del corazón para recibir en ella la misericordia de Mahaprabhu y hacer que nuestra vida humana sea un éxito?

Cuatro constituyentes

Mahaprabhu da prema a través del canto del santo nombre del Señor. Si tu canto es puro y está libre de ofensas, definitivamente obtendrás krishna-prema. No cometan ninguna ofensa, namaparadha. Canten el nombre puro. Mahaprabhu da prema a través del canto, pero pone una condición:

trinad api sunicena
taror iva sahishnuna
amanina manadena
kirtaniyah sada hari

Sikshashtaka 3

El recipiente del corazón debe estar hecho de esos cuatro constituyentes: Trinad api sunicena: debemos considerarnos más humildes que una brizna de hierba de la calle; taror iva sahishnuna: debemos ser más tolerantes que un árbol; amanina: no debemos exigir respeto para nosotros mismos; y manadena: por el contrario, debemos brindar pleno respeto a todos los demás. Mahaprabhu es quien da y ustedes tienen que recibirlo. Si su vaso no está hecho de esos constituyentes, ¿cómo van a recibirlo? Para explicar este verso, Krishnadasa Kaviraja Gosvami ha escrito:

«Estos son los signos de quien canta el maha-mantra Hare Krishna. Aunque es muy elevado, se considera más bajo que la hierba de la calle y, al igual que un árbol, lo tolera todo de dos maneras. El árbol, cuando lo cortan, no protesta, y no pide agua a nadie ni siquiera cuando se está secando. El árbol da a todo el mundo sus frutos, flores y todo lo que posee. Tolera el calor abrasador y las lluvias torrenciales, y no solo eso, sino que ofrece refugio a los demás seres. El vaishnava, aunque es la persona más elevada, está libre de orgullo y ofrece pleno respeto a todos, sabiendo que todos son el lugar en que reposa Krishna».

Chaitanya-charitamrita, Antya-lila 20. 22-25

El vaishnava es una persona muy elevada, pero su actitud es: «Soy el más bajo de los más bajos. Todos son superiores a mí. No hay nadie por debajo de mí». Eso es trinad api sunicena: completamente libre de orgullo. En el Bhagavad-gita (16.4), el Señor Krishna dice:

dambho darpo ´bhimanash ca
krodha parushyam eva ca
ajñanam cabhijatasya
partha sampadam asurim

«El orgullo, la arrogancia, el engreimiento, la ira, la aspereza y la ignorancia: Esas cualidades pertenecen a quienes poseen una naturaleza demoníaca, ¡oh, hijo de Pritha!». El orgullo es una cualidad demoníaca. El vaishnava está libre de orgullo, y ofrece respeto a los demás seres porque ve a Krishna en el corazón de todos. No falta el respeto ni a la más pequeña hormiga porque ve la relación con Krishna: «Esta es la jiva de Krishna».

ei-mata haña yei krishna-nama laya
sri-krishna-carane tanra prema upajaya

«Quien cante de ese modo el santo nombre de Krishna verá despertar, sin duda, su amor latente por los pies de loto de Krishna».

Chaitanya-charitamrita Antya-lila 20.26

Revisa tu vaso

Esa es la condición que ha puesto Mahaprabhu. Aunque Él da krishna-prema y aunque nosotros podemos cantar durante muchos años, si no seguimos Sus enseñanzas no podremos obtenerlo, pese a todo ello. Tenemos tanto orgullo, tanta arrogancia, tanta vanidad, tanta ignorancia… tantas cualidades demoníacas. No estamos cuidando del vaso. Nuestro corazón es el recipiente donde podemos recoger el prema-rasa que da Mahaprabhu. No hemos examinado el vaso. Nuestro recipiente tiene tantos agujeros que, aunque Él nos lo da, todo se sale. Esto debemos entenderlo. Krishna dice que el orgullo, la arrogancia, el engreimiento, la aspereza y la ignorancia son características demoníacas. Los demonios suelen ser personas orgullosas y envanecidas. Pero quien ha emprendido la senda del servicio devocional no debe estar orgulloso en absoluto. Debe ser muy humilde, más humilde que una brizna de hierba. El vaishnava es una persona muy elevada, pero siempre piensa: «soy el más bajo de los más bajos».

Un ser celestial

A veces ocurre que los devotos cultivan el orgullo. Los semidioses también son devotos, porque cumplen las órdenes del Señor Supremo, pero son orgullosos.

Entre los semidioses y los demonios siempre hay guerra. A veces vence un bando, a veces el otro. En cierta ocasión, tras vencer a los demonios, los semidioses estaban muy orgullosos: «¡Hemos vencido!». El Señor Supremo, cuando les ve pensar de esa manera, aplasta su orgullo. Esa es la misericordia de Krishna. En el Srimad-Bhagavatam, las gopis, las pastorcillas amigas de Krishna, dicen nija-jana-smaya-dhvamsana-smita: «¡Oh, Señor!, Tú aplastas el orgullo de Tus propios seguidores. Esa es Tu misericordia». De modo que, cuando los semidioses se envanecieron, Krishna quiso aplastar su orgullo. Krishna Se presentó ante ellos en una maravillosa forma de yaksha.

Cuando el Señor Supremo apareció en el cielo en aquella forma maravillosa, los semidioses no pudieron reconocerle. Por curiosidad, Indra (el rey del cielo), dijo a Agni (el dios del fuego) y a Vayu (el dios del viento): «Vayan en interróguenle. Preguntenle quién es, y haganmelo saber».

¿Dónde está tu shakti?

Agnideva se acercó al yaksha y le preguntó:

―¿Quién eres Tú?

―¿Y tú quién eres? ―contestó el Señor, en Su maravillosa forma de yaksha.

―¿No sabes quién soy yo? ¡Soy Agni, el dios del fuego! ―exclamó Agnideva, que era muy orgulloso.

―¡Oh, eres el dios del fuego! Entonces debes de ser grande.

―¡Por supuesto, lo soy!

―¿Qué poder tienes?

―Puedo quemarlo todo y reducirlo a cenizas.

El Señor, entonces, tomó una brizna de hierba y la puso ante Agni:

―Muy bien. Quema esta hierba.

Agni aplicó todo su poder y toda su energía, pero no logró quemarla.

―¿Dónde está tu shakti [poder]? ―preguntó el Señor.

Con el orgullo destrozado, Agni bajó la cabeza y se fue.

Después, el dios del viento fue a ver al yaksha y le preguntó:

―¿Quién eres Tú?

―¿Y tú quién eres? ―dijo el yaksha.

―¡Soy el dios del viento! ―dijo Vayu, lleno de orgullo.

―¿Eres grande, dios del viento?

―¡Por supuesto!

―¿Cuál es tu poder?

―Con mi soplo puedo llevármelo todo.

El yaksha le señaló la misma hoja de hierba:

―Muy bien, llévatela de un soplido.

Vayu sopló con todas sus fuerzas, arrancando árboles gigantescos, pero no logró mover la hoja de hierba.

Con su orgullo humillado, Vayudeva se marchó con la cabeza baja.

Finalmente, Indradeva en persona fue a investigar, pero el maravilloso yaksha había desaparecido. En Su lugar, Indra vio a Umadevi, la esposa del Señor Siva.

―¿Quién era? ―le preguntó.

―¿No lo sabes? ―dijo Umadevi―. Él es el Brahman Supremo, Parabrahman. Tu careces de brahma-jñana, de conocimiento acerca de la Verdad Absoluta. ¿Cómo podrías reconocer al Brahman? Debes obtener brahma-jñana.

Es una historia de los Upanishads.

«¡Soy grande!»

De modo que, a veces, el orgullo se cosecha también entre devotos. Es muy sutil. Sobre todo en Kali-yuga, la era actual, se explica que «el orgullo es la vara de medir».

Todo el mundo se considera muy grande. «¡Sí! ¡Soy grande!». Los demás, entonces, le dirán: «¿Qué? ¿Que tú eres grande? ¡No! ¡Grande soy yo!». Entonces se pelean y discuten. Por eso es Kali-yuga, la era de la disputa y de la riña. Conflictos y riñas entre dos personas, entre dos grupos, entre dos pueblos, dos ciudades, dos naciones. Esos conflictos surgen porque todo el mundo piensa: «¡Soy grande!». En una era tan horrible, donde el orgullo es el patrón de medida, es necesaria la enseñanza de Mahaprabhu:

trinad api sunicena
taror iva sahisnuna
amanina manadena
kirtaniyah sada hari

«Para cantar el santo nombre del Señor, se debe tener una mentalidad humilde y considerarse más bajo que una brizna de paja de la calle. Se debe ser más tolerante que un árbol, sin el menor asomo de prestigio falso, y estar dispuesto a ofrecer pleno respeto a los demás. Con esa mentalidad, se puede cantar constantemente el santo nombre del Señor».

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