Nrisimhadeva, el protector de los devotos


Aja Govinda Dasa

Una de las formas más deslumbrantes del Señor Krishna es la de Sri Nrisimhadeva, Su encarnación como mitad león y mitad hombre. El Señor Nrisimha aparece para proteger a Su devoto Sri Prahlada Maharaja del rey ateo Hiranyakashipu, el propio padre de Prahlada.

Prahlada, el niño santo

Sri Prahlada Maharaja era devoto del Señor Krishna desde su nacimiento, pues recibió el conocimiento del servicio devocional estando en el vientre de su madre. Cierta ocasión, durante la ausencia de Hiranyakashipu, sus enemigos, los semidioses – siervos del Señor Supremo encargados de la administración del Universo –, secuestraron a su esposa para matar a su embrión. Ellos temían que en el futuro este embrión se convirtiera en otro enemigo poderoso. Sin embargo, Sri Narada Muni rescató a la madre y al bebé, después de convencer a los semidioses de que aquel niño en el vientre era un gran devoto del Señor Krishna. [Vea la sección extra al final del artículo: “Por qué Prahlada nació como hijo de Hiranyakashipu”.]

Mientras su madre permanecía en el ashrama de Narada Muni, Prahlada escuchó los tópicos trascendentales de las glorias del Señor, se refugió en el infalible abrigo de los pies de Krishna, y se volvió completamente valiente.

Prahlada escucha desde el vientre de su madre el conocimiento acerca del servicio devocional.

Posteriormente, aunque sólo tuviera cinco años, Prahlada tenía una fe firme en la protección del Señor, e invocó esa misma devoción pura en el corazón de sus compañeros en la escuela atea de Shukracharya, el guru de los daityas, o los descendientes ateos de Diti. Entonces, Hiranyakashipu, enfurecido por la devoción inquebrantable de su hijo hacia su peor enemigo – el Señor Vishnu, la forma de cuatro brazos del Señor Krishna –, sentenció a muerte a Prahlada.

Los siervos de Hiranyakashipu intentan matar a Prahlada lanzándolo por un precipicio, pero el Señor Supremo lo protege.

Los siervos de Hiranyakashipu intentaron de todo para matar a Prahlada. Trataron matarlo de hambre, envenenarlo, lo maldijeron, le asustaron con demonios y fantasmas, enviaron un elefante para que lo pisoteara, le ataron con cobras venenosas, lo tiraron por precipicios y le atacaron con piedras, fuego y hielo. A pesar de todos los esfuerzos de Hiranyakashipu, Prahlada permanecía intocable, lo que provocó que la ira del demonio incrementase.

El plan de Hiranyakashipu para volverse Dios

La enemistad de Hiranyakashipu con el Señor Vishnu comenzó cuando el Señor, en Su forma de jabalí gigante, mató al hermano gemelo de Hiranyakashipu, Hiranyaksha, que había desequilibrado a la Tierra al socavarla en busca de más y más oro.

El Señor Vishnu, en Su forma de jabalí, mata a Hiranyaksha.

Tras la muerte de su hermano, Hiranyakashipu acusó al Señor Vishnu de ser parcial con los semidioses: “La Suprema Personalidad de Dios ha abandonado Su natural tendencia a la ecuanimidad con respecto a demonios y semidioses. Aunque es la Persona Suprema, ahora, bajo la influencia de maya, ha adoptado una forma de jabalí para complacer a Sus devotos, los semidioses, que ahora son Sus preferidos porque es como un niño caprichoso”.

En realidad, el Señor nunca demuestra parcialidad con nadie: samo ‘ham sarva-bhuteshu na me dveshyo ‘sti na priyah (Bhagavad-gita 9.29). Él simplemente reciproca a cada entidad viva conforme a sus deseos individuales. El Señor Krishna dice en el Bhagavad-gita (4.11):

ye yatha mam prapadyante
tams tathaiva bhajamy aham
mama vartmanuvartante
manushyam partha sarvashah

“En la medida en que todos ellos se entregan a Mí, Yo los recompenso. Todo el mundo sigue Mi sendero en todos los aspectos”. De esa forma, el Señor se presenta como la muerte para el ateo, y para el devoto, como el salvador amoroso, porque Él es superior a cualquier afinidad material.

Para vengar la muerte de su hermano, el poderoso daitya Hiranyakashipu prometió satisfacer el alma de su hermano derramando la sangre de Vishnu. Para obtener el poder y la inmortalidad que necesitaba, llevó a cabo penitencias humanamente imposibles, y así tuvo el favor del Señor Brahma, el creador del universo.

Hiranyakashipu ejecuta austeridades.

Hiranyakashipu pensó que podría volverse Dios a través de sus austeridades y penitencias personales. Él concluyó de forma necia que como el Señor Vishnu estaba de parte de los semidioses, Él también era un alma condicionada común (bajo la influencia de la atracción y el rechazo) que se había convertido en Dios realizando austeridades. Esa es la mentalidad propia de los filósofos mayavadis, que dicen que cada alma es Dios bajo la influencia de maya, y una vez que la ilusión se disipa, el alma realiza nuevamente su identidad como Dios. Sin embargo, esa teoría es inaceptable si consideramos la supremacía del Señor Krishna, la Suprema Personalidad de Dios, tal como lo afirma en el Bhagavad-gita (9.10):

mayadhyakshena prakritih
suyate sa-characharam
hetunanena kaunteya
jagad viparivartate

“Esta naturaleza material, que es una de Mis energías, funciona bajo Mi dirección y produce a todos los seres móviles e inmóviles. Por orden suya, esta manifestación es creada y aniquilada una y otra vez.”. La energía material, maya, es una de las diversas potencias del Señor Supremo. Como maya es sumisa con el Señor, es imposible que el Señor Supremo sea controlado por la influencia de ésta. No obstante, las entidades vivas, siendo partes diminutas del Señor, sí pueden ser afectadas por maya. La teoría mayavada, que afirma que tras la liberación el alma se funde en Dios, se refuta en el Bhagavad-gita (15.7, 2.12), donde Krishna declara que todas las almas jivas son Sus partes eternas, y siempre son individuales.

Los mayavadis también declaran que la concepción más elevada de Dios es la del impersonal y omnipresente nirguna brahman (la Verdad Absoluta sin cualidades, atributos y forma), que acepta un cuerpo material, como el nuestro, cada vez que viene al mundo material. Por lo tanto, para los mayavadis, el Señor Vishnu o Krishna son saguna-brahman (Brahman con atributos y formas), y creen que Ellos han sido engañados por la energía material, ya que no pueden entender que la trascendencia tenga forma y cualidades.

Los filósofos impersonalistas, frustrados debido al sufrimiento causado por el cuerpo material, conciben la trascendencia, o la liberación, como algo sin cualidades o atributos. El Señor comenta acerca de esta noción:

avyaktam vyaktim apannah
manyante mam abuddhayah
param bhavam ajananto
mamavyayam anuttamam

“Los hombres que carecen de inteligencia y que no Me conocen perfectamente, creen que Yo, la Suprema Personalidad de Dios, Krishna, era impersonal antes, y que ahora he adoptado esta personalidad. Debido a su poco conocimiento no conocen Mi naturaleza superior, la cual es imperecedera y suprema” (Bhagavad-gita 7.24). Por lo tanto, a través del Bhagavad-gita aprendemos que el Señor Krishna nunca hizo ninguna austeridad o penitencia para convertirse en Dios. Él es eternamente la Suprema Verdad Absoluta, y las almas individuales son Sus partes fragmentarias eternas.

Nrisimhadeva mata a Hiranyakashipu

De la misma forma en que los mayavadis mantienen la teoría falsa de que un alma puede convertirse en Dios a través de un poco de penitencia, Hiranyakashipu consideraba que podría volverse invencible y vencer al Señor Vishnu con sus poderes. Pero Prahlada desafió su poder.

El arrogante Hiranyakashipu lo maldijo y le preguntó: “¿De dónde sacas la fuerza para desafiar mi supremacía?”.

“El Señor Vishnu es la fuente de mi fuerza”, respondió el intrépido Prahlada. “Él es el origen de la fuerza de todos, incluso de la tuya”.

Escuchar que su fuerza se debía a la gracia de Vishnu, su peor enemigo, fue el peor de los insultos para Hiranyakashipu. Éste desafió a Prahlada: “Maldito Prahlada, siempre estás hablando de un supremo controlador omnipresente superior a mí. Si Él está en todas partes, ¿por qué no se muestra delante de mí, en esta columna? Si Él no aparece en esta columna, hoy separaré tu cabeza del resto del cuerpo con mi espada”.

Mientras pronunciaba estas palabras, Hiranyakashipu golpeó la columna que había a su lado, de la que salió un sonido tan alto que parecía que la cobertura del Universo iba a ser destruida. [Vea la sección extra al final del artículo: “Por qué Prahlada sabía que el Señor Nrisimha iba a protegerlo”.]

Para demostrar la afirmación de Su devoto Prahlada, el Señor Supremo apareció en la columna con una forma nunca antes vista, una forma que no era ni un hombre, ni un león: la forma de Sri Nrisimhadeva.

Nrisimhadeva se enfrenta a Hiranakashipu. Al fondo, se ve la columna rota de la que salió.

Aunque Hiranyakashipu parecía una mariposa entrando en el fuego cuando se dispuso a atacar al Señor Nrisimha, él pensó ridículamente que podría derrotar al Señor, tal como había hecho antes con sus enemigos. Anteriormente, cuando su hermano fue aniquilado, Hiranyakashipu, lleno de ira, fue con un tridente hasta la residencia del Señor. Entonces, el Señor desapareció entrando en la nariz de Hiranyakashipu. Al no poder encontrarlo, Hiranyakashipu consideró que Dios estaba muerto.

Ahora, Hiranyakashipu se enfrentaba al Señor, que jugaba con él de la misma forma en que un gato juega con un ratón. Cuando el Sol comenzó a ponerse, el Señor Nrisimha colocó a Hiranyakashipu en Su regazo y enterró Sus garras en el torso del demonio.

Nrisimha coloca a Hiranyakashipu en Su regazo y entierra Sus garras en el torso del demonio.

El daitya exclamó: “¿Cómo es posible? Nrisimhadeva está rasgando mi cuerpo, el mismo cuerpo que quebró los colmillos de Airavata, el elefante de Indra; es el mismo cuerpo que no sufrió ninguna herida incluso después de haber sido golpeado por el machete de Shiva”. (Nrisimha Purana 44.30)

Nrisimhadeva rasgó el pecho de Hiranyakashipu con Sus garras semejantes a diamantes. Entonces, el Señor se colocó los intestinos del rey como si fueran Su guirnalda de la victoria, y para convencer a los semidioses de la muerte de Hiranyakashipu, el Señor arrancó el corazón del daitya.

Como si se tratara de otro acto en Su pieza de teatro divina, el Señor de repente se sorprendió al ver que el cuerpo de Hiranyakashipu había desaparecido. Sin embargo, cuando sacudió las manos, los pedazos del cuerpo mutilado de Hiranyakashipu cayeron de Sus uñas al suelo (Nrisimha Purana 44.32-35). De esa forma, entendemos que Hiranyakashipu sólo era un insecto insignificante comparado con el león trascendental, el Señor Nrisimhadeva, tal como afirma Jayadeva Gosvami:

tava kara-kamala-vare nakham adbhuta-shringam
dalita-hiranyakashipu-tanu-bhringam
keshava dhrita-narahari-rupa jaya jagadisha hare

“¡Oh, Keshava! ¡Oh, Señor del universo! ¡Oh Señor Hari que has adoptado la forma mitad hombre-mitad león! ¡Toda gloria a Ti! Con la facilidad con que despedazamos una avispa entre las uñas, tus hermosas manos de loto han abierto el cuerpo de avispa del demonio Hiranyakashipu con sus afiladas uñas”.

El Señor Nrisimhadeva derrotó a Hiranyakashipu sin contradecir ninguna de las bendiciones que le había concedido el Señor Brahma, que había bendecido a Hiranyakashipu para que no le mataran ni dentro ni fuera de cualquier residencia (el Señor lo mató en el portal de la entrada), ni durante el día ni durante la noche (el Señor lo mató en el crepúsculo), ni en el cielo ni en la tierra (el Señor lo mató en Su regazo), ni por un hombre ni un animal (el Señor Nrisimha es mitad hombre, mitad león), ni por un dios, un demonio o una serpiente divina (el Señor es superior a todas esas categorías), ni por un arma o una entidad, corporificada o no corporificada (el Señor Nrisimha perforó al daitya con Sus garras, que no se consideran armas, y el Señor es trascendental al proceso de corporificación y descorporificación).

Finalmente, Hiranyakashipu no podía ser matado por ninguna entidad viva, hubiera sido creada por Brahma o no. Hiranyakashipu tuvo el cuidado de garantizar que tampoco le matasen Brahma, Shiva o Vishnu, las tres deidades que presiden el Universo (las tres únicas personalidades que no fueron creadas por Brahma). El Señor Nrisimha es un lila-avatara, o encarnación de un pasatiempo del Señor Krishna, y no está en la categoría que incluye a Brahma, Shiva y Vishnu, que son guna-avataras, deidades encargadas de las tres modalidades de la naturaleza material.

Hiranyakashipu, el tirano del Universo, había querido invertir el sistema piadoso creado por Krishna. Él quería que los impíos fueran recompensados, y los piadosos, castigados. De esa forma, con la muerte de Hiranyakashipu, todos los semidioses y habitantes de diversos planetas piadosos, ofrecieron oraciones al Señor Nrisimha, expresando su gratitud por haber matado al daitya, que había robado a sus esposas, sus riquezas, y parte de las ofrendas de sacrificio. Sin embargo, sólo Prahlada Maharaja pudo calmar la ira trascendental del Señor Nrisimha con sus oraciones devocionales, que siempre está dispuesto a aparecer en cualquier lugar y con cualquier forma para proteger a Sus devotos puros.

Prahlada recibe las bendiciones de Nrisimhadeva.

El Señor Nrisimha estaba extasiado al ver la fe inquebrantable de Prahlada Maharaja, y le rogó que le pidiera alguna bendición. Pero Prahlada, el devoto más compasivo, estaba más interesado en el bien de los demás que en el suyo; de esa forma, su único pedido fue que el Señor salvara a su demoníaco padre. Muy satisfecho, el Señor Supremo garantizó la liberación a veintiuna generaciones de la dinastía de Prahlada Maharaja.

[EXTRA]

Por qué Prahlada nació como hijo de Hiranyakashipu

Cierta ocasión, el poderoso Hiranyakashipu subió hasta la cima del monte Kailasa, la residencia de Shiva, y comenzó a practicar severas austeridades. El Señor Brahma, el administrador del Universo, sabiendo que Hiranyakashipu aterrorizaría a todo el Universo con los poderes que obtuviera con sus austeridades, comenzó a meditar en cómo detener al daitya. El sabio Narada garantizó a su temeroso padre, Brahma, que distraería a Hiranyakashipiu de su trance ascético.

Así pues, Narada y su amigo Parvata Muni asumieron la forma de dos pájaros y volaron hacia el lugar donde Hiranyakashipu estaba meditando profundamente. Una vez allí, recitaron tres veces el mantra “om namo narayanaya”. Al escuchar el nombre de su enemigo Narayana, o Vishnu, Hiranyakashipu lanzó una flecha para matar a los pájaros, pero los sabios volaron lejos.

Habiendo perdido la concentración, Hiranyakashipu se retiró a su palacio, donde disfrutó de una noche con su reina Kayadhu. Kayadhu preguntó a su esposo por qué había abandonado la determinación de ejecutar penitencias durante diez mil años. Él le contó que unos pájaros le habían perturbado, cantando en voz alta el nombre de Narayana. El daitya  estaba disfrutando de forma íntima la compañía de su esposa, y su semen fue liberado en su interior en el preciso momento en que le estaba hablando acerca del mantra om namo narayana”. De esa forma, el santo nombre del Señor fue recitado durante el momento de la concepción de Sri Prahlada Maharaja. (Nrisimha Purana 41.7-34)

Por qué Prahlada sabía que el Señor Nrisimha le protegería

En uno de los últimos intentos de matar a Prahlada, Hiranyakashipu ordenó a sus soldados que ataran a Prahlada con nagapasha (cuerdas de cobras) en la madrugada, lo tiraran al mar y lanzaran varias rocas que lo aplastaran en el fondo del océano. Sin embargo, cuando Prahlada fue arrojado al océano, las olas lo acercaron a la costa, donde el transportador personal del Señor Vishnu, la gloriosa ave Garuda, estaba esperándolo para librarlo de las cobras que lo prendían. Entonces, Varuna, el señor del mar, despertó a Prahlada ofreciéndole sus respetos.

Al recobrar el sentido, Prahlada oró a Varuna: “Oh, señor del océano, eres muy afortunado pues siempre ves al Señor Vishnu, que reposa en una cama de serpientes sobre tus aguas. Por favor, instrúyeme acerca de cómo puedo verlo personalmente, ante mis propios ojos”.

Varuna respondió: “Querido Prahlada, oh, mejor de los yogis, simplemente ofrécele oraciones en meditación profunda, y el Señor, que es el bienqueriente de Sus devotos, ciertamente aparecerá ante ti”.

Después de responder, Varuna desapareció en el agua.

Sintiéndose descualificado para alcanzar al Supremo Señor Vishnu, Prahlada lloró en la playa con el corazón pesaroso, hasta que se desmayó.

Entonces, el Señor Vishnu apareció, levantó a Prahlada y lo colocó en Su regazo. Despertado por las cariñosas manos del Señor, Prahlada estaba temeroso, sorprendido y satisfecho de ver al Señor, y se desmayó nuevamente debido al profundo éxtasis. El Señor abrazó a Prahlada, y cuando Prahlada recobró la conciencia, ofreció sus reverencias al Señor, pero no consiguió ofrecerle oraciones.

El Señor lo levantó del suelo y le dijo: “Querido hijo, abandona el miedo de Mi grandeza, pues no hay nadie más querido que tú. Por favor, pídeme cualquier cosa que desees en el fondo de tu corazón”.

Prahlada respondió: “Mi Señor, todo lo que deseo es contemplar el néctar de Tu forma divina, que raramente es vista por los semidioses más grandiosos”.

Cuando el Señor insistió en que Prahlada le pidiera una bendición, el gran santo sólo pidió devoción inmaculada y exclusiva por Él.

Tras bendecir a Prahlada diciendo que tendría todo lo que desease y disfrutaría de todos los placeres, el Señor dijo: “No te sientas ansioso después que desaparezca, pues Yo nunca abandono tu corazón. Pronto me verás de nuevo, cuando aparezca para matar a Hiranyakashipu en Mi forma de Nrisimha – querida por los santos y temida por los ateos”. (Nrisimha Purana 43.28-85)

El día de la aparición trascendental de Nrisimhadeva

Uno de los capítulos del Padma Purana, el Uttara Khanda, describe las glorias del Sri Nrisimha Chaturdasi, el día de la aparición trascendental del Señor Nrisimha. En ese capítulo, Shiva narra la siguiente historia a su esposa Parvati:

Después de que el Señor Nrisimha derrotara a Hiranyakashipu, Prahlada le ofreció oraciones con una profunda devoción, y entonces, preguntó al Señor: “Mi Señor, ¿cómo es posible que haya obtenido la rarísima posición del servicio devocional puro a la Suprema Personalidad de Dios?”.

El Señor Nrisimhadeva respondió: “Prahlada, en tu vida anterior fuiste el hijo indigno de un brahmana. Habiendo rechazado las escrituras védicas, estabas extremamente apegado a las diversas actividades pecaminosas. Pero por el simple hecho de observar ayuno completo – de alimentos y agua – en el auspicioso día de Mi aparición, el Sri Nrisimha Chaturdasi, obtuviste el servicio devocional puro a Mí. Y a todo aquel que observe este ayuno, le garantizo bienaventuranza eterna, placer y liberación”.

El Señor Nrisimha es una forma eterna del Señor que aparece en diversos Universos en diferentes momentos para ejecutar Sus pasatiempos divinos. Por lo tanto, Su Nrisimha Chaturdasi, el décimo cuarto día lunar de la Luna creciente del mes de Madhusudhana, es un día eternamente sagrado en el que Sus devotos ayunan para glorificar la aparición trascendental del Señor.

3 Replies to “Nrisimhadeva, el protector de los devotos”

  1. Todas las historias son fascinantes y purifican el corazón de quien las recita o las oye. Por tanto es maravilloso estar en permanente contacto con esta excelsa literatura.
    Mil y mil gracias

  2. Pingback: La lucha eterna
  3. Muchisímas gararacias por tan maravillosa
    historia y mis humides reverencias por mantenernos a través de la lectura sguir purificando nuestras vidas,

Responder a Jayanti devi dasi de PERÚ Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *